Prisión perpetua para Cipriano Alarcón Hernández: el pedido de la Fiscalía por el crimen de “Toño” Tula
La Fiscalía pidió la pena máxima para el acusado del crimen del peón rural. La defensa, en cambio, solicitó la absolución o una condena mínima.
La Fiscalía pidió este viernes que Cipriano “Chipi” Alarcón Hernández sea condenado a prisión perpetua por el asesinato de Nicolás Antonio “Toño” Tula, el peón rural hallado muerto en mayo de 2023 en Las Heras. El pedido se formalizó durante los alegatos ante la Cámara Criminal de Caleta Olivia, en el marco del juicio que comenzó el 26 de agosto.
Los fiscales Carlos Rearte y Ariel Candia sostienen que el ataque fue un homicidio doblemente calificado por ensañamiento, alevosía y la participación premeditada de más de una persona. Según la acusación, Tula recibió 34 puñaladas y luego fue arrastrado unos tres kilómetros por el campo hasta un zanjón, donde quedó oculto bajo ramas y una chapa.
Las agravantes que fundamentan el pedido
En diálogo con La Opinión Austral y otros medios, Candia explicó que la forma en que se ejecutó el crimen justifica las agravantes. “No había necesidad de tanta saña para matar a una persona”, afirmó, y detalló que la ensañamiento refiere al sufrimiento innecesario provocado a la víctima, mientras que la alevosía se configura cuando el agresor actúa sin exponerse a riesgos.
“La ley en eso es concreta y establece que para esos casos de delitos agravados se aplica la prisión perpetua y por eso es que nosotros hemos solicitado”, agregó el fiscal.
Una investigación compleja en la zona rural
Rearte, por su parte, definió la causa como “extremadamente compleja” y destacó la labor de los equipos que trabajaron en el terreno. “Una muy buena intervención policial, una colaboración muy pero muy importante y gran acción de parte de ellos. Hacemos un gran reconocimiento hacia el gran trabajo que realizaron ellos”, señaló.
Candia coincidió y remarcó las dificultades de reconstruir lo sucedido en un ámbito inhóspito, sin testigos presenciales ni elementos de prueba fáciles de recolectar. “Son casos difíciles. No hay testigos presenciales, no tenemos la contundencia que nos gustaría”, reconoció. Pese a ello, aseguró: “Hemos logrado acreditar de igual manera la conducta del imputado y tratar de hacer justicia por la víctima”.
El otro involucrado, fuera de la causa
En la causa había inicialmente otro sospechoso, un familiar de Hernández que tenía 16 años al momento del hecho. Candia explicó que fue declarado inimputable por una discapacidad mental y, por esa condición, dejó de ser investigado. “En principio se pensaba que había una hipótesis del hecho de que habían actuado en conjunto los dos para dar muerte a Tula, pero la realidad es que al ser inimputable ya no hay posibilidad de investigarlo. Entonces la responsabilidad queda en cabeza del señor Hernández”, señaló.
La postura de la defensa
La defensa del acusado pidió la absolución o, en forma alternativa, una condena menor. Si el tribunal encuadra el episodio como homicidio simple, la escala penal va de 8 a 25 años, y la representación del imputado pretende que se aplique el mínimo, detallaron los fiscales.
Respecto de la salud de Hernández, Candia indicó que atraviesa un cuadro complejo, aunque las pericias determinaron que comprende lo ocurrido y está en condiciones de ser sometido a juicio.