Preso por apuñalar a sus padres, el hijo de Rob Reiner exige cobrar la herencia
Desde la cárcel, Nick Reiner exige el dinero de un fideicomiso para pagar su defensa. ¿Qué argumentos usó para reclamar la herencia de sus padres asesinados?
Nick Reiner, el hijo del cineasta Rob Reiner y Michele Singer, está detenido acusado de asesinarlos a cuchilladas. Ahora, desde la cárcel, reclama por escrito el acceso a su parte de la herencia para pagar su defensa legal.
El joven de 32 años tiene a su nombre un fideicomiso creado por sus padres en 1992, que debía ejecutarse al cumplir los 30. Según documentos obtenidos por TMZ, Nick exige que el administrador fiduciario le permita cobrarlo para solventar gastos judiciales. Hasta ahora, ha sido defendido por un abogado oficial, ya que su letrado anterior renunció al saber que no podía pagarle.
¿Qué pidió Nick Reiner?
Nick declaró que intentó contratar al reconocido abogado Alan Jackson, pero el administrador del fideicomiso se negó a pagar, lo que provocó que el letrado abandonara el caso. En su pedido, Nick sostuvo que “el tiempo apremia” y que necesita a Jackson para evitar “poner en mayor peligro mi defensa en el asunto penal”. También acusó al administrador de “diferencias e inacción”.
Además, exige que el fiduciario “rinda cuentas” y lo indemnice por los daños sufridos. La solicitud indica que Nick no tiene otra fuente de financiación para su manutención básica ni para gastos legales mientras está en prisión.
El doble crimen de Brentwood Park
Nick es el único sospechoso del asesinato de sus padres, ocurrido en su mansión de Brentwood Park. Cámaras de seguridad lo ubican en la zona esa madrugada, y se sabe que se alojó en un hotel tras el crimen.
El sábado previo, la familia había asistido a una fiesta en casa de Conan O’Brien. Testigos describieron a Nick con actitudes erráticas, un extraño intercambio con el actor Bill Hader y una discusión con su padre. Rob Reiner decidió irse del lugar disculpándose.
Los investigadores creen que Nick fue a la casa de sus padres, los degolló y luego se refugió en un hotel. Allí se bañó; empleados de limpieza encontraron sangre en la bañera y la cama. Horas después, fue detenido.