Preocupación en La Quiaca: una ordenanza revive el fantasma de la perrera
Una ordenanza en La Quiaca permite capturar perros y eliminarlos si no son reclamados en 72 horas. ¿Vuelven las viejas prácticas?
La aprobación de una nueva normativa en la ciudad fronteriza generó un fuerte rechazo entre vecinos y proteccionistas. La ordenanza permite capturar animales en la vía pública y, tras 72 horas sin reclamo, autoriza su eliminación. Organizaciones y rescatistas denuncian que es un retroceso en las políticas de bienestar animal.
¿Qué dice exactamente la ordenanza?
La normativa aprobada por el Concejo Deliberante de La Quiaca establece la captura de perros y otros animales que deambulen por la vía pública. Los dueños tienen un plazo de 72 horas para recuperarlos, pero deben pagar multas y gastos previos. El punto más conflictivo es el que contempla la eliminación de aquellos animales que no sean reclamados o que sean considerados abandonados, una vez cumplidos los procedimientos establecidos.
“Es el regreso de la perrera”
Diversos sectores de la comunidad interpretaron la medida como un posible retorno de las antiguas perreras municipales, donde se sacrificaba a los animales sin control. Esto generó una fuerte reacción entre quienes trabajan en el rescate y cuidado animal desde hace años. Una de las voces que se alzó fue la de Carina Baleriano, docente y rescatista, quien denunció que la ordenanza pone en riesgo a los animales más vulnerables. También se pronunció la asociación civil Patitas Frías, que realiza tareas de rescate, alimentación, atención veterinaria y promueve la adopción responsable.
Críticas desde las organizaciones
Desde estos sectores aseguran que la ordenanza no solo pone en peligro a los animales abandonados, sino que también impone nuevas exigencias y responsabilidades que dificultan la labor de las organizaciones sin fines de lucro. “Nos cargan con obligaciones que no podemos cumplir y al mismo tiempo nos quitan herramientas para proteger a los animales”, señalaron.
¿Hay alternativas?
Vecinos y proteccionistas reclaman que se abra una instancia de diálogo con las autoridades y se impulsen alternativas basadas en la castración, la adopción responsable y la tenencia responsable. Consideran que estas medidas son más efectivas y éticas para abordar la problemática de los animales en situación de calle, sin recurrir a medidas extremas como la eliminación.
La polémica ya trascendió los límites de La Quiaca y promete instalar un debate más amplio sobre las políticas de control animal y el alcance de las normas de protección en toda la provincia de Jujuy.