Prenden fuego en los cerros para espantar pumas y generan incendios descontrolados
¿Sabías que para espantar pumas están incendiando los cerros en Jujuy? El director de Incendios en Vegetación revela los detalles de esta peligrosa práctica y sus consecuencias.
El director de Incendios en Vegetación de Jujuy, Marcelo Torrico, lanzó una alerta sobre una peligrosa práctica que se está propagando en la Quebrada y la Puna: familias que queman los cerros para ahuyentar a los pumas y proteger su ganado. Una medida desesperada que, según el funcionario, termina provocando incendios forestales de gran magnitud.
¿Qué está pasando en los cerros jujeños?
Torrico explicó que los incendios en la Quebrada comenzaron a repetirse con un nuevo patrón: el fuego intencional en las montañas para espantar al puma. “El puma vive ahí, pobre puma, ¿qué culpa tiene?”, cuestionó el director, visiblemente preocupado por el daño colateral que genera esta práctica.
El funcionario advirtió que quienes recurren a este método no miden los riesgos. “La gente no entiende que si prende fuego para quemar basura o para espantar al puma, el viento hace de las suyas y el incendio se va a kilómetros”, señaló, remarcando que en zonas de vegetación seca y con viento cualquier foco ígneo se vuelve incontrolable.
La quema de basura sigue siendo la principal causa
Más allá de esta nueva modalidad, Torrico destacó que la quema de basura continúa siendo el origen más frecuente de los incendios forestales en Jujuy. “También hay personas que prenden fuego en las rutas o realizan fogatas sin medir las consecuencias”, agregó, enumerando las prácticas imprudentes que se repiten en toda la provincia.
El director recordó que provocar incendios puede tener consecuencias penales. “Si muere alguien hay un delito; si se quema una vivienda o un corral, también hay daño y la Justicia ya está trabajando en estos casos”, afirmó, dejando claro que no se trata de una cuestión menor.
Un ejemplo reciente: el incendio en Lozano
Torrico mencionó el incendio ocurrido semanas atrás en Lozano, donde se quemaron alrededor de 67 hectáreas en apenas dos días. El caso es investigado por el Ministerio Público de la Acusación, lo que demuestra que la Justicia ya está tomando cartas en el asunto.
El impacto ambiental, la gran víctima
Finalmente, el director alertó sobre el daño ecológico que generan estos episodios. “La fauna es la más afectada. Son ecosistemas muy sensibles y los incendios provocan daños enormes que después tardan años en recuperarse”, concluyó. Un llamado a la reflexión en una provincia donde el fuego amenaza no solo al ganado, sino a toda la biodiversidad.


