Premian a un grupo que convirtió un islote frente a Paraná en un paraíso natural
La Asociación A Ñangarecó Nderejhé recibió una mención del Senado por su trabajo en el islote Curupí, pero lo que pocos saben es que detrás de ese reconocimiento hay una historia de esfuerzo que comenzó hace casi tres décadas. ¿Qué hizo este grupo para merecer semejante distinción?
La Asociación Ambientalista A Ñangarecó Nderejhé recibió la Mención de Honor al Mérito Turístico que otorga la Comisión de Turismo del Honorable Senado de la Nación Argentina. El reconocimiento llega por su labor en la Reserva Natural Islote Municipal Curupí, uno de los espacios naturales más emblemáticos de Paraná y la región.
La distinción pone en valor el trabajo sostenido de la organización en la conservación del ecosistema ribereño, la educación ambiental y el desarrollo de propuestas de turismo de naturaleza que acercan a vecinos y visitantes a la biodiversidad del río Paraná.
La iniciativa para otorgar este reconocimiento fue presentada por el senador nacional por Entre Ríos, Adán Bahl. Durante su gestión como intendente de Paraná, Bahl impulsó junto con la Asociación un proceso de recuperación y puesta en valor del Islote Curupí como espacio ambiental, educativo y turístico.
En esa etapa se concretó el desarrollo de senderos, pasarelas y miradores para habilitar recorridos guiados y acercar el patrimonio natural del Islote a la comunidad. El proyecto fue concebido con criterios de preservación ambiental y como una nueva propuesta turística para la ciudad.
Un respaldo provincial y municipal
En 2023, también durante la gestión de Bahl, la Legislatura entrerriana sancionó la incorporación del Islote Curupí al sistema provincial de áreas naturales protegidas. En paralelo, la Municipalidad de Paraná extendió el comodato con Ñangarecó Nderejhé para garantizar la continuidad de las acciones de conservación y cuidado del espacio.
En aquella oportunidad, Bahl destacó el trabajo de la Asociación y señaló que el Curupí representaba una experiencia de articulación entre el Estado y las organizaciones de la sociedad civil. También sostuvo que el desarrollo turístico y la protección ambiental podían avanzar de manera conjunta, incorporando al Islote como parte de la propuesta turística de Paraná.
La distinción del Senado de la Nación representa un reconocimiento nacional a una experiencia que durante las últimas décadas tuvo como protagonista central a A Ñangarecó Nderejhé, organización que desde 1995 trabaja por la protección y preservación del Islote Curupí.
El reconocimiento también pone en valor una política de conservación que permitió transformar un espacio natural frente a la ciudad en un ámbito de educación ambiental, turismo de naturaleza y valoración del patrimonio natural y cultural entrerriano.
Para Paraná, el Islote Curupí constituye hoy una oportunidad para conocer el ecosistema ribereño desde una perspectiva de conservación y turismo sustentable, fortaleciendo el vínculo de la comunidad con uno de los paisajes naturales más característicos del territorio.
