Postrada y tras los terremotos en Venezuela: la desesperada historia de una argentina de 79 años que pide volver al país
¿Pensaban que estaba sola? Una argentina de 79 años sobrevivió a los terremotos en Venezuela pero quedó postrada y en la calle. Su cuidador revela detalles desgarradores y pide ayuda urgente para repatriarla.
María Alicia Zurli Giraud Billoud, una mendocina de 79 años, sobrevivió a los terremotos en Venezuela pero quedó en la calle, postrada y sin familia. Su edificio en Caracas está al borde del colapso y su cuidador, Luis Reyes, clama por ayuda del Gobierno argentino para repatriarla.
Los sismos que sacudieron Venezuela dejaron al menos 188 muertos y miles de damnificados. Entre ellos está María Alicia, que reside en Caracas desde 1978. Se casó con un argentino, se separó y quedó sola. En 2023, una caída en el baño le fracturó la cadera; nunca se trató y quedó postrada.
¿Quién es Luis Reyes, el cuidador que la adoptó?
Luis la conoció a través de una vecina. “Cuando la conocí, estaba abandonada, deshidratada, llena de heces”, relató. Empezó a visitarla, llevarle insumos y finalmente se mudó con ella. “Si nadie la quiere ayudar, acá estoy. De alguna manera, la adopté”, dice. La familia de María Alicia (dos hermanos de 76 y 73 años) sabe de su estado pero no se involucra.
Reyes intentó contactar a la Cancillería argentina en Caracas, pero no obtuvo respuesta. “Les incomodaba que yo fuera, no hicieron mucho por ella”. Luego elevó el caso a la oficina de Colombia, pero nunca la visitaron.
El horror del terremoto: “Creíamos que se nos venía el techo encima”
El miércoles, Luis llegó temprano. De repente, su celular sonó una alarma. “A los diez segundos empezó a moverse el edificio. Eran movimientos bruscos que nos hacían chocar contra la pared”. Ambos pidieron ayuda desesperados. “Ella lloraba, entró en crisis, tenía el corazón acelerado. La monté en una silla de ruedas y bajamos”, recordó.
Desde entonces, viven en la calle. El edificio tiene daño estructural y no es seguro regresar. “No podemos estar a la intemperie mucho más. Vamos a tener que entrar aunque sea riesgoso”, lamenta Luis. En el barrio, muchos edificios se derrumbaron y los pocos que quedan están cerrados. “Nadie nos ayudó, cada uno carga su desgracia”, dice.
“Estamos a la buena de Dios”, implora Luis, mientras esperan que el Gobierno argentino los auxilie para que María Alicia pueda volver a su país.