Posadas se volvió epicentro de una técnica que evita el bisturí para el reflujo
Médicos de toda la región se capacitaron en Posadas con un referente internacional en una técnica que trata el reflujo sin abrir el abdomen. Qué se hizo en las dos jornadas y por qué los especialistas insisten con la selección de cada paciente.
El Eira Endoscopic Training Center reunió en Posadas a especialistas de primer nivel para entrenar una técnica mínimamente invasiva que trata el reflujo gastroesofágico sin incisiones en el abdomen. El gastroenterólogo estadounidense Michel Kahaleh y la directora del centro, Giovanna Porfilio Gularte, encabezaron las jornadas del viernes 16 y el sábado 17 de octubre.
El encuentro, dedicado a la endoscopía intervencionista de avanzada, puso el foco en la funduplicatura endoscópica peroral POEF (Per-Oral Endoscopic Fundoplication). Se trata de un procedimiento que realiza una funduplicatura anterior parcial a través de la boca, con el principio de la tunelización, y que apunta a corregir la enfermedad por reflujo gastroesofágico.
Qué se hizo durante las dos jornadas
Además de la capacitación teórica, el equipo médico concretó intervenciones de ecoendoscopía terapéutica y abrió espacios de análisis clínico. La propuesta buscó profundizar los conocimientos en cirugía del tercer espacio, un área de la endoscopia terapéutica avanzada, y reforzar la formación de los profesionales que se desempeñan en ese campo.
Kahaleh, reconocido internacionalmente por su experiencia en endoscopia intervencionista avanzada, resumió la relevancia de la actividad. "Es un momento muy importante para este centro", afirmó. "Es el epicentro en Argentina de todo lo que es Tercer Espacio".
El especialista explicó cómo se aplica la técnica en la práctica. "Empezamos a hacer funduplicatura con los pacientes que han tenido una miotomía endoscópica. La idea es reducir el riesgo de reflujo postmiotomía, tratando de maximizar la eficiencia de la funduplicatura, y tratar de utilizar esta técnica en los pacientes que tienen reflujo sin acalasia, los pacientes que no tienen hernia o tienen una hernia hiatal de menos de 3 centímetros", detalló.
Una alternativa sin cortes en el cuerpo
El director médico del Instituto Eira, el cirujano Agustín Winzeler, acompañó a los especialistas junto con los profesionales de los programas de fellowship en motilidad digestiva y cirugía del tercer espacio. Fue quien puso el acento en el cambio que representa el nuevo abordaje para los pacientes.
"Con el advenimiento de esta técnica tenemos una solución muy importante que a todos esos pacientes, con o sin hernia, tendríamos que operarlos y hacerles una segunda duplicatura hidrolaparoscópica, que ya es una cirugía, aunque sea mínima, y es invasiva", planteó Winzeler.
Frente a ese escenario, la alternativa endoscópica aparece como una ventaja concreta. "Ahora tenemos la posibilidad de hacer esto a través de la boca, a través del esófago y el estómago, sin hacer incisiones en la pared abdominal, en el cuerpo. Entonces una ventaja totalmente notoria por una recuperación mucho más rápida, más óptima y con un resultado superior para ese tipo de pacientes que tienen simplemente reflujo gastroesofágico sin tener hernia hiatal", sostuvo.
Durante ambas jornadas, el equipo discutió los casos clínicos desde una mirada multidisciplinaria. De la actividad participaron gastroenterólogos, especialistas en neurogastroenterología y motilidad digestiva, endoscopistas terapéuticos avanzados, cirujanos y médicos clínicos. El trabajo conjunto permitió integrar las evaluaciones diagnósticas y las distintas especialidades que intervienen en la selección y el tratamiento de los pacientes.
Selección precisa y equipamiento de última generación
La preparación previa se apoyó en una estrategia terapéutica minuciosa, con una evaluación de precisión de cada paciente antes de avanzar. El equipo realizó endoscopías y estudios funcionales para determinar las características clínicas y fijar los criterios de selección.
Entre los recursos disponibles figuran las manometrías esofágicas de alta resolución, con dos equipos de estado sólido de 36 sensores de Medtronic. El centro también cuenta con estudios de impedanciometría-pH, cápsula Bravo y planimetría por impedancia mediante tecnología EndoFLIP.
Esas herramientas permiten evaluar la función esofágica, caracterizar los trastornos asociados al reflujo y reunir información para definir la estrategia terapéutica más adecuada en cada caso. La selección rigurosa de los pacientes es una instancia central: el objetivo es adecuar la indicación a las características clínicas de cada persona y favorecer los resultados del tratamiento.
Un centro que forma a otros médicos
Porfilio Gularte destacó el lugar que ocupa el Eira Endoscopic Training Center como unidad formadora académica. "Somos un centro de entrenamiento asociado a la Universidad Nacional del Nordeste con un número de resolución, y con nuestros fellowships estamos entrenando a médicos en cirugía del Tercer Espacio y en motilidad digestiva", señaló.
La especialista también remarcó el vínculo de larga data con Kahaleh. "Trabajamos desde hace ya más de diez años junto a un experto internacional como lo es el Dr. Michel Kahaleh en la actualización científica y la divulgación para la formación de muchos profesionales", afirmó.
Con estas dos jornadas de formación y práctica clínica, el centro profundizó su actividad como espacio de capacitación en endoscopia intervencionista avanzada y cirugía del tercer espacio, con énfasis en la incorporación de técnicas innovadoras y el trabajo multidisciplinario.