Por qué Tucumán tiene menos empleo privado formal que CABA: la cifra que expone la brecha
¿Por qué Tucumán queda tan lejos de CABA en empleo privado formal? El informe que comparó los números por habitante y encontró una brecha que sorprende.
Un informe del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL), de la Fundación Mediterránea, puso números a una diferencia que se intuye en la calle: Tucumán tiene una proporción de empleo privado formal muy inferior a la de la Ciudad de Buenos Aires y también por debajo del promedio nacional. El relevamiento, elaborado por la economista Laura Caullo, compara la cantidad de trabajadores registrados por cada 1.000 habitantes en distintos distritos del país.
La brecha con CABA y con la media del país
En el sector privado registrado, Tucumán cuenta con 104 empleados formales cada 1.000 habitantes. La media argentina llega a 144, mientras que en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) el indicador trepa a 519. El propio informe aclara que una parte importante de esos trabajadores porteños reside en el Gran Buenos Aires, lo que relativiza la comparación directa.
Más allá de esa distancia, hay un dato que ubica a la provincia en una posición destacada dentro de su región: Tucumán lidera el Noroeste Argentino (NOA) en cantidad de empleo privado registrado por habitante.
El empleo público, con otra lógica
El escenario cambia cuando se mira el sector estatal. Tucumán registra 55 empleados públicos provinciales cada 1.000 habitantes. Ese número supera el promedio nacional, que es de 50, pero queda por debajo de los 64 que muestra CABA.
La pérdida de puestos formales, la otra alerta
El estudio también advierte que la recuperación económica todavía no se traduce en una generación sostenida de empleo privado registrado. Durante el último año analizado, cerca de 100.000 trabajadores formales perdieron su puesto en todo el país, al tiempo que crecieron el monotributo y otras modalidades laborales más inestables.
Para Caullo, la estabilidad económica por sí sola no alcanza. El desafío, plantea, es crear más puestos registrados, mejorar los salarios y lograr que la recuperación se refleje en la economía de las familias.