Las entidades rosarinas pusieron el foco en el impuesto a los combustibles: dicen que todos los argentinos lo pagan, pero la asistencia se concentra en pocos. Y mostraron cuánto vuelve a la ciudad por cada peso que aporta.
Un grupo de entidades empresariales y productivas de Rosario salió a cuestionar cómo se reparten los fondos nacionales del transporte y puso sobre la mesa una comparación que incomoda: mientras el AMBA recibe más de $450.000 millones en cuatro meses, las ciudades del interior no cuentan con un mecanismo de asistencia equivalente.
La Red de Instituciones por la Producción Rosario plasmó su posición en un comunicado titulado "El interior que produce también paga: un solo estándar para el transporte de todo el país", donde apuntó directamente contra la Resolución 80/2026 de la Secretaría de Transporte de la Nación.
El origen de los fondos y la cuenta que no cierra
El eje del reclamo está en de dónde sale el dinero. Según las entidades, esos recursos provienen del impuesto a los combustibles que todos los argentinos pagan al cargar nafta o gasoil.
Con esa lógica, el sector destacó un dato: Rosario aportó cerca de $69.000 millones durante 2025 por ese tributo. Sin embargo, el retorno es mínimo. De cada peso que la ciudad contribuye, apenas vuelven 30 centavos para financiar su transporte público.
"Lo pagamos entre todos, lo reciben pocos", sintetizaron en el documento.
La brecha tarifaria entre Rosario y Buenos Aires
El comunicado también subrayó la diferencia de precios. Hoy el boleto urbano en Rosario cuesta $2.150, un valor que, de acuerdo con las instituciones, casi triplica el de una línea nacional del área metropolitana bonaerense.
Para la Red, ese contraste tiene efectos que van más allá del colectivo. Sostienen que las tarifas más altas golpean el bolsillo de quienes trabajan y estudian, encarecen los costos de producción y le restan competitividad a las economías del interior.
Qué proponen en concreto
Las entidades aclararon que no buscan más subsidios ni pretenden quitarle recursos a los usuarios del AMBA. Lo que piden es cambiar los criterios de distribución de los fondos que ya existen.
En ese sentido, propusieron que los recursos nacionales se repartan entre todas las jurisdicciones con parámetros objetivos, proporcionales y equitativos, como la cantidad de pasajeros que utiliza el transporte público en cada ciudad.
"Es una cuestión de federalismo y de justicia: todos los argentinos merecemos el mismo trato, vivamos donde vivamos", señalaron.
Por último, convocaron a los gobiernos, a los representantes políticos y a las instituciones a trabajar en un nuevo acuerdo que permita establecer un sistema de financiamiento del transporte público legítimo y sostenible en todo el país.
El documento lleva las firmas del Grupo Trascender, la Federación Gremial de Comercio e Industria, la Fundación Apertura, la Sociedad Rural de Rosario y el Foro Regional Rosario, todos integrantes de la Red de Instituciones por la Producción Rosario.