Policías tucumanos investigados por droga en Salta usaban una camioneta robada
¿Sabías que los policías tucumanos investigados por la droga en Salta se movilizaban en una camioneta que la Justicia buscaba por robo? Los detalles que complican aún más su situación.
La Toyota SW4 en la que se movilizaban los cuatro efectivos había sido secuestrada por la Justicia en una causa por robo. El fiscal federal Ricardo Toranzos avanza en la pesquisa que ya tiene a los uniformados separados de la fuerza.
El caso que sacude a la Policía de Tucumán sumó un giro inesperado. Los mismos agentes que quedaron bajo la lupa por su presunta participación en una “mejicaneada” de 66 kilos de cocaína en Salta ahora enfrentan una nueva denuncia: se trasladaban en un vehículo que estaba secuestrado por orden judicial.
¿Cómo comenzó todo?
El domingo, Delia Yolanda Tame (esteticista) e Ivana Georgina Portal (médica de Gendarmería) viajaban hacia Tucumán en una Renault Duster que escondía 66 kilos de cocaína en un doble fondo. Durante el trayecto, dos camionetas las interceptaron y sus ocupantes comenzaron a disparar.
Las mujeres lograron escapar y refugiarse en una vivienda de El Potrero, a 20 kilómetros del límite con Tucumán. Los dueños de la casa alertaron a la Policía, que al llegar descubrió tanto la droga como el intento de robo del cargamento.
La aparición de los policías tucumanos
En medio del operativo apareció una camioneta blanca con cuatro efectivos de la Policía de Tucumán. Dos se quedaron dentro del vehículo; los otros dijeron que patrullaban cuando un automovilista les avisó sobre una balacera en la Ruta Nacional 34. Sin embargo, cuando la droga quedó al descubierto, se fueron sin dejar constancia oficial.
Esa conducta motivó la investigación del fiscal Toranzos, quien busca determinar el verdadero motivo de su presencia en Salta. Los policías aseguraron que actuaron por razones humanitarias y que un efectivo salteño les pidió colaboración, pero no hay registro de ese supuesto aviso ni del automovilista.
Una camioneta robada y dos hipótesis
Toranzos ordenó secuestrar las armas reglamentarias de los siete efectivos del destacamento, el libro de guardia y la Toyota SW4. Allí surgió la irregularidad: el vehículo no pertenecía a la Policía, sino que estaba secuestrado desde el 16 de junio en una causa por robo.
La Toyota había sido robada en Córdoba y circulaba con patente de otra camioneta similar mientras era trasladada hacia Bolivia. El fiscal Carlos Saltor ya había obtenido prisión preventiva para el conductor, un jujeño acusado de encubrimiento, y ordenó que el vehículo quedara bajo secuestro judicial hasta esclarecer su origen. Pese a ello, el domingo fue usado por los policías sin autorización.
Ahora Saltor pidió investigar a los efectivos por un posible nuevo delito, causa que quedará a cargo de la fiscal Mariana Rivadeneira. Mientras tanto, el fiscal Toranzos maneja dos hipótesis: que los policías fueron convocados por Jorge “Xuxa” Troichuque para apoderarse de la cocaína, o que tenían un acuerdo previo con los transportistas y solo intervinieron cuando el ataque salió mal.
El dueño de la Toyota SW4 es una de las víctimas colaterales: para recuperar su camioneta deberá iniciar nuevas gestiones judiciales, ya que el vehículo volvió a quedar secuestrado por orden de Toranzos hasta que concluyan las pericias balísticas.