Policías entraron a una casa que ‘olía a muerte’ y lo que encontraron adentro los dejó helados
Dos niños de 8 y 10 años fueron rescatados en Temple, Texas, de una casa que olía a muerte. Vivían en condiciones de abandono, sin escolarizar y con graves problemas de salud. Dos hombres fueron detenidos.
Dos nenes de 8 y 10 años fueron rescatados de una casa en Temple, Texas, que según los propios policías “olía a muerte”. Los chicos vivían en condiciones de abandono absoluto, rodeados de basura, insectos y sin haber pisado nunca una escuela.
El operativo comenzó cuando los oficiales se acercaron a la vivienda y sintieron un olor tan fuerte que pensaron que podía haber un cadáver adentro. Al golpear puertas y ventanas y no recibir respuesta, decidieron entrar.
Adentro, encontraron a Michael Robbins (34) y John Robbins (68), quienes fueron detenidos en el acto. La casa estaba completamente cubierta de basura en el piso y sobre las superficies.

Los policías hallaron a los chicos sentados en una bañera con agua sucia, con el pelo enmarañado y lleno de bichos. Cuando les pidieron que se vistieran, los chicos volvieron con ropa sucia, manchada de comida vieja y con un olor insoportable a orina, materia fecal y agua estancada.
¿Qué contaron los niños rescatados?
Los nenes contaron que nunca habían ido a la escuela y que no sabían leer ni escribir. Uno de ellos tenía los dientes podridos, según el informe policial. Los oficiales constataron que los chicos se cuidaban entre sí porque los adultos no les daban comida. Además, los vecinos aseguraron que hacía años que no veían a los niños salir de la casa.
Un panorama aún más grave
La inspección de la vivienda reveló excremento de ratón y rata, gusanos y otros insectos en la pileta de la cocina, comida podrida cubierta de bichos y moscas, y ni un solo espacio limpio en toda la casa. Tras el rescate, los chicos fueron llevados de inmediato al Hospital de Niños McClane para recibir atención médica. En el lugar trabajaron agentes de la Policía de Temple, el área de investigaciones y el Servicio de Protección Infantil.
Michael Robbins y John Robbins quedaron detenidos y enfrentan cargos por abandono de menores con intención. Ambos están alojados en la cárcel del condado de Bell, con una fianza de 60.000 dólares cada uno.