Policías de Santa Cruz desafían a Vidal: rechazan el aumento y mantienen el acampe
El gobierno de Claudio Vidal subió los sueldos policiales, pero los efectivos autoconvocados no aflojan. ¿Qué exigen para levantar el acampe?
El gobierno de Claudio Vidal intentó cerrar la discusión salarial con un aumento, pero los policías autoconvocados le dijeron que no. El acampe en Río Gallegos continúa y la tensión no cede.
A pesar de que la administración provincial dispuso un incremento a $1.746.634 a partir de julio, los efectivos consideran que la recomposición es insuficiente. Exigen que el salario inicial de un agente llegue a $2,2 millones y sostienen que la oferta oficial no refleja lo acordado en las negociaciones previas.
¿Por qué siguen de brazos caídos?
Los manifestantes aseguran que el costo de vida en Santa Cruz es cada vez más alto y que el aumento otorgado no alcanza para cubrir las necesidades básicas. Además, reclaman una revisión integral de la estructura salarial, los adicionales y las condiciones laborales.
El conflicto se agravó tras el fracaso de la última instancia de diálogo. Aunque el Ejecutivo provincial dio por cerrada la discusión mediante una resolución, los policías autoconvocados resolvieron sostener las medidas de fuerza en distintos puntos de la provincia.
Un desafío para la gestión de Vidal
La continuidad de las protestas representa un dolor de cabeza para el gobierno, que buscaba dar por superado el tema. Sin embargo, el rechazo de los efectivos dejó abierto el conflicto y mantiene un foco de tensión que podría escalar.
Desde la administración de Vidal sostienen que la mejora salarial implica un esfuerzo para las cuentas públicas, pero hasta ahora no lograron convencer a los policías. El desenlace de la negociación será clave: o se alcanza un acuerdo en los próximos días o el conflicto se profundiza con nuevas acciones de protesta.
Mientras tanto, el Gobierno provincial deberá continuar las instancias de diálogo para intentar desactivar las protestas, que involucran a un área sensible del Estado y mantienen en vilo la prestación del servicio de seguridad en todo el territorio santacruceño.