Policía que custodiaba Tribunales de Santa Fe quedó preso acusado de abusar de siete sobrinos
Un policía que trabajaba en Tribunales de Santa Fe terminó preso acusado de abusar sexualmente de siete sobrinos. ¿Qué pruebas llevaron a su detención? Conocé los detalles de un caso que conmueve a la provincia.
Un efectivo de la Policía de Santa Fe, de 41 años, fue detenido por abusar sexualmente de cuatro niños y tres niñas de su entorno familiar, en hechos ocurridos entre 1996 y 2013. La prisión preventiva fue ordenada por el juez Nicolás Falkenberg, tras el pedido de los fiscales Vivian Galeano y Ezequiel Hernández.
El policía, identificado como RML, se desempeñaba como guardia en los Tribunales de la capital provincial. Desde enero, cuando comenzó la investigación, estaba en disponibilidad y realizaba tareas diferentes, sin portar arma. De manera insólita, entre esas tareas se incluía acompañar a padres de niños que declaraban en Cámara Gesell, según informó la periodista Viviana Fux.
¿Cómo operaba el acusado?
La fiscal Galeano detalló que los abusos no eran violentos, sino mediante manipulación: “No eran abusos con el ejercicio de violencia, sino con manipulación, de la confusión, del regalo de juguetes, sacarlos a pasear. Eran niños vulnerables que accedían y no tenían manera de defenderse”.
Todo comenzó en enero, cuando una de las sobrinas denunció, no por el abuso en sí, sino por conflictos familiares que derivaron en revelaciones. La denunciante mencionó a sus hermanos, quienes padecen secuelas como intentos de suicidio, drogadicción y alcoholismo. “Son chicos que no tuvieron tratamiento psicológico, que padecieron secuelas… lo que notablemente afecta la capacidad de recordar, asimilar y poner en palabras lo que les pasó”, agregó la fiscal.
La defensa y la ley Piazza
La defensa del imputado argumentó que los delitos estaban prescriptos. Sin embargo, el juez aplicó la denominada ley Piazza, que permite a las víctimas de abusos durante la minoría de edad denunciar cuando sean mayores. “El magistrado entendió que ese hecho que analizó no estaría prescripto, razón por la cual hay un hecho subsistente”, explicó Galeano.
Así, el juez consideró que estaban dados los requisitos para imponer la prisión preventiva, tal como lo solicitó la Fiscalía.
Un contexto familiar complejo
Los fiscales detallaron que los abusos ocurrieron en un entorno familiar complejo, donde el imputado utilizó estrategias de manipulación para generar confusión y culpabilización. Las víctimas, hoy adultas, sufrieron una gran afectación emocional. “La mayoría de ellos ya declararon y, a pesar de que ya son mayores de edad, les costó muchísimo poder hablar”, subrayó Galeano.
Además, la fiscal advirtió que podría haber más víctimas, y se analiza material secuestrado en un allanamiento a la casa del imputado.
Las imputaciones
La fiscal Galeano atribuyó al policía los delitos de abuso sexual con acceso carnal (una víctima), abuso sexual gravemente ultrajante agravado (cinco víctimas) y abuso sexual simple agravado (una víctima). En todos los casos, la agravante es que era el encargado de la guarda de los menores. También se le imputó promoción de la corrupción de menores agravada, por la misma condición y por ser las víctimas menores de 13 años.