Plantaron 156 sauces criollos en San Javier y hay una misión pendiente
Lo anunciaron como una simple plantación de árboles y terminó siendo una movida que despertó un entusiasmo inesperado en la comuna. Qué dijeron las autoridades y por qué esta especie nativa es clave para el futuro de las costas rionegrinas.
La campaña provincial «Se Planta» llegó a su fin este viernes en el balneario de San Javier, la comuna más cercana a Viedma, con la plantación de 156 ejemplares de sauce criollo en la ribera. La iniciativa, impulsada por el Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo, recorrió en los últimos días distintos puntos ribereños de Río Negro con un objetivo claro: repoblar las costas con esta especie nativa.
La jornada reunió a autoridades provinciales y locales, estudiantes de distintas instituciones educativas y vecinos. La jefa comunal, Gladys Almuna, no ocultó su entusiasmo: «Estamos re contra contentos, ellos (por los participantes) van a saber y van a trabajar sobre lo que estamos defendiendo: el Sauce Criollo».
Almuna agradeció especialmente la presencia y el trabajo de la Empresa Forestal de Río Negro (Emforsa) y destacó el acompañamiento del ministro de Desarrollo Económico y Productivo, Carlos Banacloy; del secretario de Agricultura de la provincia, Lucio Reynoso, y del legislador Marcelo Szczygol.
Un taller para las nuevas generaciones
La actividad no se limitó a plantar. También se dictó un taller destinado a estudiantes de la Tecnicatura Superior en Producción Agropecuaria del ITS N.º 1, del CEPJA N.º 53 y de la Escuela Primaria N.º 3, con el fin de promover el conocimiento y el cuidado de esta especie que está en la mira por su valor ambiental.
Una especie en estado de vulnerabilidad
El sauce criollo crece a la orilla de los ríos que atraviesan la Estepa Patagónica y forma parte del patrimonio natural, histórico y cultural de Río Negro. Sus raíces ayudan a sostener las riberas, reducen la erosión y mantienen el equilibrio de los ecosistemas asociados a los ríos, un recurso esencial para la producción. Hoy, la especie se encuentra en situación de vulnerabilidad ambiental.
Pero su valor no es solo ecológico. Los pueblos originarios aprovecharon su madera y sus fibras para usos cotidianos, y los primeros pobladores lo utilizaron para construir viviendas y establecerse en la región.
Una red de organizaciones
La campaña fue organizada por el Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo, a través de la Dirección de Valles Irrigados, y la Asociación Civil Sauce Nativo, con el acompañamiento de Emforsa, los municipios de General Fernández Oro, Choele Choel y Viedma, la Comuna de Fuerte San Javier, el Vivero Municipal Provincial de Viedma, el Departamento Provincial de Aguas, el INTA, la Asociación Civil Guardianes del Río Negro y la Reserva Natural Puerto Viejo.
El trabajo articulado busca generar conocimiento sobre el desarrollo de la especie y potenciar su uso productivo para las cadenas de la madera y la industria celulósica, mediante la selección genética y ensayos en viveros.
La Provincia ya trabaja en el relevamiento de ejemplares, el rescate de material genético, la viverización, la producción de plantas y la planificación de futuras campañas de restauración, consolidando una estrategia de conservación y fortaleciendo el conocimiento científico sobre el sauce criollo.