Pimpinela cierra su gira en La Plata y Joaquín Galán confiesa qué pasará después
El dúo cierra dos años de gira con un show que ya tiene dos premios, pero Joaquín Galán revela qué pasará con Pimpinela después de La Plata y el Movistar Arena.
El dúo se presenta este sábado en el Hipódromo de La Plata con "Noticias del Amor", el show que marca el final de dos años de gira y que tendrá al público sentado por primera vez. La cita es en el marco de un espectáculo que ya acumula dos premios Estrella de Mar al Mejor Recital y el Estrella de Oro 2026.
En diálogo con EL DIA, Joaquín Galán repasó la esencia del proyecto que nació a comienzos de los 80, cuando junto a su hermana Lucía buscaban un formato que fusionara la actuación de ella con la composición de él. "Queríamos dejar de ser hermanos y llevar a la gente a un espacio lúdico, que se vieran reflejados, como si fuéramos un espejo", recuerda.
El músico admite que ese sello teatral no fue una estrategia calculada: "No te puedo decir que fue algo hecho a propósito: surgió así, quedó como un sello nuestro y sigue surgiendo así".
El secreto de las canciones que parecen obras de teatro
Para Galán, cada tema de Pimpinela funciona como una pieza breve con estructura dramática: "Cuatro minutos, con un principio, un desarrollo, un clímax y un final". Y agrega: "Es difícil que cantemos una canción genérica, que hable solamente de 'te quiero, me querés'".
El repertorio se nutre mayormente de historias reales. Según el compositor, el 80 por ciento nace de experiencias concretas, algunas autobiográficas. "Son como pequeñas peliculitas en la vida de dos personas. El público es el espectador de una historia que puede ser la suya", define.
Un noticiero que recorre cinco décadas de amor
El espectáculo que llega a La Plata propone a los hermanos como conductores de un noticiero que repasa la evolución de la pareja desde los años 60 hasta el nuevo milenio. "Contamos cómo era la relación de pareja en los sesenta, los setenta, los ochenta, los noventa y el nuevo milenio", detalla Joaquín.
La puesta incluye seis músicos, cuatro bailarines, coros y pantallas, con una duración superior a las dos horas. "Es un show muy moderno, muy teatral, pero también muy impactante musicalmente", resume. El ciclo se despide con esta fecha y dos presentaciones en el Movistar Arena la semana siguiente.
Qué cambió en el amor desde los 80
Consultado sobre las transformaciones en los vínculos, Galán observa un corrimiento hacia el individualismo: "Hay mucho más individualismo, se piensa mucho más en la realización personal de cada uno. Y la situación económica influye en la consolidación de la pareja, en los proyectos de casarse o de tener un hijo".
Sin embargo, mantiene el optimismo: "El amor siempre existió y siempre existirá, gracias a Dios. Eso sí, son tiempos difíciles para el amor".
Por qué sus canciones siguen vigentes
El cantante atribuye la permanencia de Pimpinela a la capacidad de conectar con momentos personales del público. "Una canción romántica siempre te transporta a algún momento de tu vida, de una relación. Nuestras canciones reflejan el lado A y el lado B del amor: el encuentro, el desencuentro, la pelea, la reconciliación", explica.
También reivindica el rol social que tuvieron sus letras en los 80 y 90: "Reflejamos la lucha de la mujer por hacerse oír en un mundo absolutamente machista, no solo en la Argentina sino en toda América Latina y en España". Y menciona un ejemplo actual: "Traición" aborda la relación entre dos hombres. "Componemos mirando a la gente, no imaginando cosas", sostiene.
La vigencia de los clásicos y las nuevas generaciones
Lejos de conformarse con el catálogo histórico, Galán reivindica la composición como una vocación paralela a la actuación de Lucía. "Nos parece mágico que chicos de 20 años se enganchen con historias que compusimos hace 40, pero también nos entusiasma identificar a las nuevas generaciones. Ese fue siempre nuestro sueño: trascender con un estilo distinto al de los demás. Ni mejor ni peor, pero distinto", afirma.
Reguetón, trap y la prueba de fuego del artista
Sobre el desplazamiento de la canción de amor hacia el reguetón y el trap, Galán evita la condena fácil: "Es inevitable, y como profesionales nos interesa: alguna vez alguien escuchó la nuestra, cuando hace 40 años les parecía tan rara. Hay cosas que nos gustan y otras no, códigos que nos cuesta entender. Pero no vamos a desaprobar algo que aprueba tanta gente en tantos países. Algunas cosas van a trascender y otras serán una moda".
Y arriesga una definición sobre la diferencia entre un fenómeno pasajero y un artista consagrado: "Para mí son diez años. Si después de diez años seguís convocando, si la gente se compra una entrada, se cambia en su casa y hace una fila para verte, te dan el diploma de artista. Esa es la prueba de fuego para dejar de ser algo momentáneo y convalidarte como algo que deja una huella".