Piletas en San Juan: la trampa de los precios bajos que puede costarte una fortuna
Una pileta que se ofrece por $4.500.000 puede terminar costando muchísimo más: el detalle que los vendedores locales piden mirar antes de pagar.
Con octubre ya en marcha y el calor a la vuelta de la esquina, los sanjuaninos empezaron a moverse para tener su pileta lista antes del verano. Pero detrás de los presupuestos que parecen convenientes se esconde una advertencia que los comerciantes locales repiten con insistencia: el precio publicado no es el precio final.
Cuánto sale una pileta en San Juan
Los valores arrancan en varios millones de pesos y varían según el tamaño, el modelo y qué incluye la instalación. Una de las medidas más pedidas es la de 7 por 3 metros.
Franco Ferreyra, responsable de JyF Piscinas, indicó que ese modelo tiene un valor de $4.900.000 al contado, con instalación, equipo de filtrado, losetas atérmicas y otros componentes de la obra incluidos.
En Mundo Piscina, en cambio, una pileta de PRFV —plásticas reforzadas con fibra de vidrio— de 7 metros parte de los $6.000.000 de contado, a lo que se suma la instalación, que varía según el modelo y las características de cada domicilio.
La diferencia entre un presupuesto y otro deja en claro que no hay un precio único de referencia. Además del tamaño, hay que mirar con lupa qué trabajos quedan a cargo del comprador y qué costos extra pueden aparecer durante la colocación.
Menos ventas, más cuotas
El comportamiento de la demanda no es parejo entre los comercios. Ferreyra aseguró que las ventas cayeron respecto del año pasado y que hoy son pocos los clientes que pagan todo de contado.
"Esta temporada, desde que inició, muy poca gente paga de contado", explicó, y detalló que la mayoría de las operaciones se cierran con tarjetas o con financiación propia de la empresa.
Desde Mundo Piscina, en cambio, describieron un escenario más alentador: solo en el último mes recibieron más de 150 consultas de personas interesadas en instalar una pileta. La firma ofrece planes en 3, 6, 9 y 12 cuotas sin interés sobre el precio de lista, generalmente con un anticipo en efectivo cercano a los $3.000.000.
Oscar Estay, de Estay-Atérmicos y Piscinas, coincidió con Ferreyra en que la temporada arrancó más tarde de lo habitual. Esperaban que el movimiento despegara en agosto, pero recién mejoró en septiembre.
"Cayó bastante la demanda. Fue un año complicado", sostuvo Estay, que atribuyó el freno a factores como el clima y la situación económica.
El precio que se publica y el que se termina pagando
Uno de los puntos que más preocupa a los comerciantes son las ofertas que circulan por internet. Según Estay, algunas empresas de otras provincias empezaron a venderle directamente a clientes sanjuaninos a través de canales online, con precios iniciales que parecen más bajos que los del mercado local.
El problema, explicó, aparece cuando a ese valor hay que sumarle el traslado, la instalación, materiales, trabajos adicionales y la compra de elementos que no venían incluidos. Una pileta que se ofrece por alrededor de $4.500.000 puede terminar costando bastante más una vez que se completan todos los gastos.
Como referencia, Estay mencionó una pileta de 7 por 3 metros que en su empresa cuesta $6.000.000 con servicio integral: la firma fabrica y prepara la piscina, incorpora cañerías y conexiones, traslada los materiales hasta el domicilio, coordina la instalación, coloca los pisos y entrega la obra funcionando.
Una oferta más económica, en cambio, puede no incluir esos componentes. El comprador termina contratando por separado al instalador, comprando materiales extra y afrontando gastos que inflan el presupuesto inicial.
Las advertencias por comprar a empresas de otras provincias
Tanto Ferreyra como Estay mencionaron la presencia de empresas cordobesas en el mercado sanjuanino. Ambos señalaron que algunos consumidores las eligen porque encuentran precios iniciales que parecen más convenientes.
Ferreyra sostuvo que esta situación genera temor entre algunos compradores, sobre todo por casos en los que, según afirmó, las personas pagan y después reciben un producto distinto al ofrecido, una obra incompleta o directamente tienen inconvenientes para obtener lo que contrataron.
Estay también describió situaciones en las que una empresa externa entrega la pileta y deriva la instalación a terceros. En esos casos, el cliente debe coordinar directamente con los instaladores y hacerse cargo de los costos.
El comerciante contó que tuvo que desarmar y rehacer la instalación de una pileta comprada fuera de San Juan por problemas en la colocación de las cañerías. A partir de ese tipo de experiencias, remarcó que el precio inicial no debería ser el único dato a la hora de comparar presupuestos.
Qué mirar antes de comprar una pileta
Los testimonios recogidos apuntan a una cuestión central: antes de contratar, hay que saber con precisión qué incluye el presupuesto. No alcanza con comparar el precio de la piscina. También hay que determinar si el valor contempla el traslado, la excavación, la instalación, el equipo de filtrado, las cañerías, los pisos y el resto de los trabajos para dejar la obra terminada.
Ferreyra sumó otro aspecto: la seguridad de la operación. Desde JyF Piscinas señalaron que firman el contrato de venta en una escribanía para darle mayor respaldo al cliente.
La recomendación general que surge de las advertencias es pedir información detallada sobre cada componente de la obra, verificar quién estará a cargo de la instalación y conocer de antemano cuáles pueden ser los costos adicionales.
Una temporada que empieza a tomar ritmo
A comienzos de octubre, el mercado de las piletas todavía transita las primeras semanas de movimiento previo al verano. El comportamiento muestra diferencias entre los comercios, aunque hay un punto en común: la financiación ganó terreno frente al pago de contado.
Para Mundo Piscina, el interés sigue siendo alto y la pileta domiciliaria mantiene su atractivo frente a otros gastos vinculados con el acceso a espacios recreativos. Desde la empresa también observaron que, después de la pandemia, creció la tendencia a disfrutar del hogar y buscar espacios privados.
Ferreyra, en cambio, describió una temporada con menos demanda que la del año pasado, mientras que Estay señaló que el movimiento se activó recién en septiembre, más tarde de lo que esperaban.