Piletas en San Juan: la advertencia que descolocó a más de un comprador
Con la temporada de piletas ya en marcha en San Juan, un comerciante lanzó una advertencia que le pega directo al bolsillo de quienes están por invertir: lo que parece una oferta puede terminar costando mucho más de lo previsto.
El calor todavía no aprieta con todo, pero en San Juan la temporada de piletas ya arrancó. Las primeras consultas llegaron entre junio y julio, y la demanda se estira hasta diciembre y enero, cuando las familias quieren tener todo listo para el verano.
En diálogo con Canal 13, el comerciante Gabriel Mayer repasó las tendencias de esta temporada, cuánto sale instalar una pileta y qué conviene mirar antes de invertir en el fondo de casa.
El modelo que todos piden y su precio
Hoy uno de los modelos más buscados es la pileta rectangular minimalista de color blanco. Según detalló Mayer, tiene un valor estimado de $5.100.000 al contado.
Ese precio incluye el casco de la pileta, la instalación, el piso atérmico y distintas alternativas de terminación para que el cliente elija la estética. También incorpora el equipo de filtrado, clave para mantener el agua en condiciones durante toda la temporada.
La advertencia antes de comprar
Pero antes de decidir solo por el precio, el comerciante recomendó prestar especial atención a los materiales y a la instalación. Mayer aseguró que algunos clientes compran productos en otras provincias, sobre todo en Córdoba, tentados por valores más económicos, y después terminan buscando alternativas locales por problemas de calidad.
"Lo barato termina saliendo caro", sostuvo, y explicó que una pileta puede presentar inconvenientes si no cuenta con una estructura adecuada o si la instalación no la hace personal con experiencia.
Uno de los puntos que aconsejó revisar es la estructura exterior. Según explicó, los modelos que comercializa usan caños de PVC revestidos en fibra de vidrio, que funcionan como refuerzo de la pileta. En cambio, contó que durante algunas desinstalaciones encontró estructuras fabricadas con materiales que no considera apropiados, como madera y cartón.
Menos químicos y más filtrado
Otro de los puntos clave está en el mantenimiento. Por las características del agua de San Juan, considerada dura y con alta presencia de minerales, Mayer recomendó no abusar de los productos químicos.
La alternativa, según explicó, es darle mayor protagonismo al sistema de filtrado: cuanto más tiempo funcione correctamente el equipo, menor será la necesidad de recurrir a grandes cantidades de químicos. El exceso de estos productos, además, puede generar una película sobre las superficies de la pileta y volverlas resbaladizas.
Respecto de la pintura, aconsejó evitar intervenirla innecesariamente. Repintar una pileta requiere un proceso de lijado y tratamiento que puede resultar costoso, mientras que el efecto del agua permite disimular parte del desgaste provocado por el sol y el cloro.
Instalar una pileta puede demorar 10 días
Para quienes todavía evalúan la inversión, los tiempos de instalación también son un factor a tener en cuenta. Según Mayer, hoy trabajan con un plazo aproximado de 10 días hábiles, dependiendo de cuándo el cliente toma la decisión y acuerda la fecha de la obra.
La temporada, además, refleja distintos hábitos entre los consumidores. El comerciante señaló que el sanjuanino mantiene una tendencia a invertir en su vivienda, aunque entre los más jóvenes aparece con fuerza otra prioridad: destinar el dinero a viajar y disfrutar de las vacaciones.
Con la llegada de los meses de mayor temperatura, la pileta vuelve a competir por un lugar importante dentro del presupuesto familiar. Y para quienes deciden apostar por ella, la recomendación es mirar más allá de la oferta inicial: materiales, instalación, filtrado y mantenimiento pueden marcar la diferencia entre una inversión que se disfruta durante años y un gasto que termina generando nuevos problemas.