Pidió una torta en la pastelería y lo que encontró adentro paralizó a todos
Una clienta compró una torta en una pastelería de Porto Alegre y se llevó un hallazgo que todavía tiene a todos en vilo. La dueña terminó detenida, pero lo que la inspección reveló adentro del local es lo que nadie se esperaba.
Una clienta descubrió un roedor horneado dentro de una torta que compró en un local de Porto Alegre. La dueña fue detenida, pero recuperó la libertad horas después.
El episodio ocurrió en una sucursal de la cadena Casa de Bolos, en la zona sur de Porto Alegre, capital del estado brasileño de Río Grande do Sul. La investigación policial determinó que el animal había sido horneado junto con la masa.
La comisaria Milena Cimiolli detalló que el cuerpo del roedor estaba cubierto de restos de masa, señal de que cayó en la preparación antes de entrar al horno. "Todo el cuerpo del roedor está con pedazos del pastel pegados y ni siquiera es posible ver su interior", declaró.
Lo que encontraron en la inspección
Cuando las autoridades sanitarias revisaron el local, el panorama fue aún peor. Detectaron heces y orina de roedores, productos con fecha de vencimiento expirada y condiciones de higiene muy deficientes.
"También encontramos orina de rata, productos caducados y las condiciones del lugar en sí: las rejillas estaban oxidadas, los productos tenían moho, así que fue bastante impactante", describió la policía.
La fiscalización se extendió a otra sucursal de la misma cadena, ubicada en el centro de la ciudad, donde se encontraron irregularidades similares tras nuevas denuncias.
Detención y liberación de la propietaria
La dueña del local, Amanda Borges Lopes Schenk, de 41 años, fue detenida por delito contra las relaciones de consumo al vender un producto no apto para el consumo humano. Sin embargo, recuperó la libertad tras una audiencia de custodia, con la condición de adecuar el local a las normas de higiene sanitaria.
La defensa apunta a un posible sabotaje
En un comunicado, los abogados de Schenk aseguraron que el caso está siendo tratado con la máxima seriedad y que el local cuenta desde hace más de 11 años con servicios de control de plagas, sin incidentes previos.
La defensa afirmó que se está realizando una auditoría interna para esclarecer lo ocurrido y no descartó la posibilidad de un sabotaje por parte de algún empleado insatisfecho, aunque aclaró que esa hipótesis será investigada sin prejuzgar.
Los abogados remarcaron el compromiso del local con la calidad, la higiene y la seguridad alimentaria, y aseguraron que se adoptarán todas las medidas necesarias para esclarecer los hechos y corregir cualquier falla detectada.