Perú al límite: el reclamo desesperado de los ciudadanos mientras esperan un resultado electoral histórico
Miles de votos separan a los candidatos, pero los peruanos ya no esperan soluciones. ¿Qué dicen en las calles de Lima mientras el país se define?
Más de 27 millones de peruanos habilitados para votar, pero la diferencia entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez es de apenas miles de votos. El país vive un desenlace infartante mientras la ciudadanía expresa su hartazgo con la clase política.
Desde el domingo por la noche, cuando las primeras bocas de urna anticiparon un margen estrechísimo, ambos candidatos han mostrado un discurso triunfalista pero cauteloso. Fujimori, que ya experimentó en 2021 un giro inesperado en el conteo final, sabe que nada está dicho.
Pero más allá de los números, en las calles de Lima se respira una mezcla de atención y desilusión. “Llegamos a un punto en el que la política es lo peor que tenemos, está llena de corrupción, no piensan en la gente, y hace que la credibilidad esté por el suelo”, dice una señora mayor mientras cruza la Plaza Mayor.
Un joven trabajador coincide: “Seguimos con atención el resultado porque sabemos que será nuestro próximo presidente, pero la realidad es que no hubiese querido votar por ninguno de ellos, es una situación de elegir al menos peor”.
¿Por qué la gente está harta?
Perú ha tenido ocho presidentes en una década. La inestabilidad política, que muchos creían que no afectaría otros sectores, ya muestra síntomas de desgaste. “El tránsito es un caos. Todos los días viajamos tres horas de ida y tres de vuelta porque no hay buen transporte público ni infraestructura. ¿Y eso por qué? Porque los ministros cambian todo el tiempo y nadie piensa en proyectos de largo plazo”, se queja un taxista atascado en la Vía Expresa.
La polarización es total: Fujimori arrasa en la región metropolitana, mientras Sánchez suma votos en el interior. Las preocupaciones van más allá de la economía: salud, educación e inseguridad encabezan la lista.
Un experimentado diplomático peruano resume: “Acá no se están discutiendo ideas o valores, estamos en la lucha de polos opuestos y polarizantes, lo que se aleja del gran consenso que necesitamos para plantear de forma justa y real los debates sobre los problemas que tenemos los peruanos”.
