Perros sueltos matan 50 ovejas en Dolavon y un productor deja la actividad
Perros sueltos mataron 11 ovejas en una noche en Dolavon. Nahuel Brunt perdió 50 animales en el año y su familia decidió vender el plantel. ¿Habrá solución para los productores?
Nahuel Brunt, productor de Dolavon, tomó una decisión que nadie esperaba: abandonar la cría de ovejas tras perder cerca de 50 animales en lo que va del año. En una sola madrugada, 11 ovejas y corderos aparecieron muertos por ataques de perros, un golpe que terminó por quebrar la resistencia de su familia.
Brunt relató que su padre, de 70 años, dedicó toda su vida a la ganadería y llegó a tener unas 200 ovejas. Hoy apenas quedan poco más de 70. "Nos cuesta años mejorar la genética, producir y hacer crecer el plantel, pero en una sola noche los perros terminan con todo", lamentó. Las pérdidas económicas y el desgaste emocional hicieron imposible continuar.
¿Quién es el responsable?
El productor apuntó directamente a la falta de control sobre los perros sueltos en la localidad. Aseguró que el problema no es exclusivo de Dolavon: afecta también a Trelew, Gaiman y 28 de Julio. "No es culpa del perro, sino de la falta de responsabilidad de los dueños y de la ausencia de políticas de control", afirmó.
Brunt reclamó una mayor intervención de los municipios y de la Provincia para evitar que más productores abandonen la actividad. "Cuando el campo deja de producir también se resienten los pueblos", advirtió. Además, señaló que las pérdidas deben ser afrontadas exclusivamente por los trabajadores del sector, sin asistencia ni soluciones concretas.
La decisión de la familia Brunt es un reflejo de una crisis que se extiende por el Valle: animales sin control, sin castración, que deambulan de noche atacando al ganado. La producción ovina, que sostiene a muchas familias, se desvanece entre ataques y falta de políticas.