Perros que transforman la atención médica: una terapia inesperada en un hospital de alta complejidad
Un programa de la Policía Federal Argentina con perros terapéuticos en el Hospital Churruca Visca realizó más de 700 intervenciones para reducir la ansiedad y humanizar la atención médica.
En un hospital donde la tecnología y la urgencia marcan el ritmo, un programa con perros logró algo que muchos creían imposible: humanizar la atención y reducir la ansiedad de los pacientes.
La iniciativa, impulsada por la Policía Federal Argentina, se desarrolla en el Hospital Policial Churruca Visca y ya lleva más de 700 intervenciones en dos años. El principal Leandro Sánchez, a cargo del programa, explicó que surgió como una estrategia innovadora para integrar al perro como facilitador del vínculo entre paciente y equipo de salud.
¿Cómo funciona la terapia con perros?
Los canes no son simples mascotas: están entrenados para intervenir en contextos clínicos específicos. Según Sánchez, se trabaja con razas como Labrador Retriever, Boyero de Berna, terrier ratonero brasilero y bodeguero andaluz, seleccionados por su temperamento y sociabilización. Su rol es de facilitadores terapéuticos: ayudan a generar confianza, disminuir el estrés y promover la participación activa del paciente.
El programa abarca múltiples áreas: laboratorio, vacunatorio, odontopediatría, internación, recuperación motora, talleres de trastornos de la conducta alimentaria y espacios de prevención del burnout. En situaciones como extracciones de sangre o vacunación, el efecto es inmediato: “Se observa una disminución significativa de la ansiedad y el miedo. El foco atencional del paciente se desplaza hacia el perro, lo que facilita la realización de la práctica”, detalló Sánchez.
Un programa pionero en la región
El programa es considerado pionero por su inserción formal dentro de un hospital de alta complejidad y por estar conformado por un equipo interdisciplinario único: bomberos de la Policía Federal Argentina junto a personal de salud. No es una intervención aislada, sino un dispositivo institucional integrado al funcionamiento hospitalario, con protocolos redactados por los diferentes comités del hospital.
En poblaciones específicas, como niños con TEA o síndrome de Down, se diseñan intervenciones adaptadas, priorizando el vínculo gradual con el perro. También el personal de salud se beneficia: “Se brindan talleres de 20 minutos con técnicas de mindfulness, lo que reduce el estrés laboral y mejora el clima de trabajo”, explicó Sánchez.
Entrenamiento y proyección
Los perros son seleccionados por su temperamento y pasan por un entrenamiento específico a cargo de Bomberos de la Policía Federal Argentina. Incluye obediencia avanzada, socialización en entornos hospitalarios y adaptación a estímulos complejos. Trabajan siempre con su guía, garantizando seguridad y bienestar.
A futuro, se proyecta ampliar el alcance a más servicios y promover la replicabilidad del modelo en otras instituciones. Como hito, el 9 y 10 de octubre se realizará el primer Congreso Latinoamericano de Intervenciones Asistidas con perros en el Instituto Universitario de la Policía Federal Argentina, abierto y gratuito.


