Pergolini se quedó sin invitado en vivo y la solución terminó con dos magos en el piso
El invitado estaba confirmado para "Otro Día Perdido", pero canceló a último momento y Pergolini tuvo que rearmar el programa en vivo. Lo que empezó como una noche sin entrevista terminó con dos magos sentados frente al conductor.
El conductor de "Otro Día Perdido" arrancó el programa del jueves con una cancelación de último momento y resolvió la noche con quienes tenía a mano: Agustín "Rada" Aristarán y el mago platense Fede Brisko.
Mario Pergolini abrió el ciclo con una noticia incómoda: el invitado previsto para esa emisión había cancelado a último momento. Lejos de suspender la entrevista, el conductor lo blanqueó al aire y armó sobre la marcha un plan B que cambió por completo el desarrollo del programa.
"Esto no suele pasar, no hay invitado", disparó Pergolini apenas comenzó la transmisión. En redes y en algunos comentarios empezó a circular el nombre de Ángel de Brito como el posible invitado que finalmente no habría asistido. Sin embargo, el nombre que estaba estipulado para esa noche era otro: el de Agustín "Rada" Aristarán, compañero de piso y habitué del equipo del programa.
De compañero a entrevistado
Con el invitado ausente, Pergolini tomó una decisión poco frecuente: puso a Rada, que normalmente acompaña el programa desde otro rol, en el lugar del entrevistado principal. Fue el propio Aristarán quien tuvo que presentarse a sí mismo antes de sentarse en el sillón junto al conductor.
"Ya está, no teníamos otra forma. Vamos a hacerlo", le planteó Pergolini. Rada reaccionó sorprendido y admitió que estaba nervioso por ocupar por primera vez el puesto de invitado.
La irrupción del mago platense
La improvisación no quedó ahí. Para completar la noche, el programa sumó a Fede Brisko, un mago platense con pasado en el ámbito educativo como preceptor, que mantiene desde hace años una relación profesional estrecha con Rada y forma parte de su equipo de trabajo.
Brisko, conocido por sus espectáculos de magia e ilusionismo, se metió así en una emisión que había nacido marcada por una ausencia y que terminó con dos especialistas de la magia sobre el escenario.