Peregrinación del Milagro: los payasos médicos que caminan junto a los fieles y no pasan desapercibidos
¿Qué hace un grupo de médicos disfrazados de payasos en plena peregrinación del Milagro? La respuesta está en el camino y no te la esperás.
Entre mochilas, promesas y kilómetros de esfuerzo, hay un grupo que decidió peregrinar de una manera muy particular. Son jóvenes profesionales de la salud que, por tercer año consecutivo, se suman al camino hacia Salta con la Fundación Payaso Mediquín, cambiando el ambo por narices rojas y personajes coloridos para asistir y contener a los fieles.
El fin de semana, el grupo viajó hasta La Poma para encontrarse con los peregrinos que avanzaban desde distintos puntos de los Valles Calchaquíes y la Puna. Este lunes, en tanto, continúan su tarea en San Luis, acompañando a quienes transitan los últimos kilómetros antes de llegar al corazón de la ciudad.
Médicos que sanan con una sonrisa
Detrás de las narices de payaso hay médicos y profesionales de la salud que combinan su formación con el humor y la empatía. Entre ellos aparecen el Dr. Ernestino Endorfino, la Dra. Princesa Canta y Brinca y el Dr. Fernandiño Guitarriño, personajes creados especialmente para acercarse de otra manera a los peregrinos.
“Nos encontramos en la fe y el Milagro” es la frase que resume el espíritu de esta iniciativa. La presencia de los payasos médicos se convirtió en una postal distinta dentro de la peregrinación: entre canciones, bromas y gestos de acompañamiento, demuestran que la asistencia sanitaria también puede construirse desde la cercanía y el afecto.
Están atentos a las necesidades de quienes atraviesan largas jornadas de caminata, ofreciendo acompañamiento y contención en los momentos en que el cansancio comienza a sentirse. Su tarea no reemplaza la asistencia médica tradicional, pero suma un componente humano que los peregrinos agradecen.
En las horas previas a la gran celebración del Milagro en Salta, la Fundación Payaso Mediquín vuelve a estar junto a los peregrinos, como una forma particular de peregrinar en la que la vocación, la solidaridad y la fe avanzan por el mismo camino.