Perdió las dos piernas en la ruta 35 y volvió a caminar: el reencuentro que emocionó a Castex
El abogado que perdió las dos piernas en un brutal accidente en la ruta 35 volvió a La Pampa y se reencontró con los bomberos que le salvaron la vida. Lo que dijo sobre ese momento estremece.
El abogado cordobés Pablo Giesenow volvió a Eduardo Castex para dar una charla motivadora y se reencontró con los bomberos voluntarios de Winifreda que le salvaron la vida tras un accidente que le costó ambas piernas. El encuentro, cargado de abrazos y aplausos, se dio en el marco de Expo Castex 2026.
Giesenow tenía 37 años y viajaba desde Córdoba hacia Las Heras, en Santa Cruz, para sorprender a su padre por su cumpleaños. Era el 22 de enero de 2015. Una lluvia torrencial entre Winifreda y Santa Rosa hizo que su vehículo hiciera aquaplaning, perdiera el control y diera varios trompos. El guardarraíl de la ruta nacional 35 atravesó el rodado y le amputó las dos piernas.
“En el accidente nunca perdí la conciencia. Advertí que me faltaba una pierna y la otra me dolía mucho, pero no podía ver mucho más. Recibí ayuda inmediata de Sergio, que me hizo los primeros auxilios y llamó a la ambulancia y a los bomberos”, relató Giesenow durante la charla.
El comisionista winifredense Sergio Resler fue quien lo auxilió primero. Corrió varios kilómetros para conseguir señal en el celular y dar aviso a los servicios de emergencia. Para Giesenow, esa cadena de ayuda fue clave: “Los bomberos de Winifreda con ese equipo médico y los policías que trabajaron esa noche son los ángeles que se me cruzaron y me salvaron la vida”.
El reencuentro con sus ángeles
Durante la charla en una confitería céntrica de Eduardo Castex, tres bomberos viajaron especialmente desde Winifreda para acompañarlo: Juan Schiebelbein (oficial auxiliar retirado), Roberto Sacco (comandante mayor) y Gustavo Arias (sargento primero). Hubo aplausos y abrazos que conmovieron a los presentes.
“Nosotros ya nos habíamos encontrado en otras charlas. La primera creo que fue en Carhué. Después la familia de Pablo estuvo en el Cuartel y también nos habíamos reunido en otras ocasiones”, contó Sacco.
Giesenow se mostró “feliz” de estar en Eduardo Castex, cerca del lugar donde su vida cambió para siempre. “Cuando se produjo el accidente era un joven abogado de 37 años, papá de Maxi de 13 y Delfi de 9, y trabajaba en el Tribunal de Cuentas de Córdoba. El deporte que más practiqué fue el fútbol, siempre amateur y por diversión”, recordó.
Y agregó: “En la zona de El Guanaco perdí mucha sangre además de mis dos piernas, y la condición física y el buen estado de salud hicieron que pudiera sobrevivir y permitió que hoy pudiera estar nuevamente acá”.
Una recuperación a pura voluntad
Tras el siniestro, Giesenow concentró todas sus fuerzas en la rehabilitación. Pudo colocarse prótesis y volver a caminar, pero quería ir por más: consiguió unas prótesis similares a las del atleta Oscar Pistorius y así retomó el fútbol, la bicicleta, el tenis y el pádel. Aprendió a esquiar y hasta ascendió al Aconcagua y otros cerros del país.
También escribió el libro “Corré tus límites”, que presentó en Córdoba y en la Feria Internacional del Libro, y recientemente en la Feria Iberoamericana del Libro en Resistencia.
“Me ayuda tener un equipo fuerte alrededor, una familia muy fuerte y cercana que al día de hoy me acompaña. Además de mis hijos y amigos, tengo fuerza de voluntad, y lo que alimenta ese motor es el combustible humano de quienes me rodean”, aseguró.
Consultado sobre cómo se sobrepuso a la pérdida inicial de autonomía, respondió: “Siempre tuve una vida muy activa y estar varios meses sentado en una silla de ruedas fue difícil, pero sabía que lo iba a resolver. Fue un paréntesis que me ayudó a resetearme. Para mí no había otra alternativa que equiparme con prótesis y todo se fue dando naturalmente”.
Para el abogado, el siniestro le permitió “darse cuenta del valor que tiene la vida”. Y concluyó: “Quedarme en el papel de víctima y llorando no tenía sentido y no me hubiera llevado a nada. Por eso el libro pretende dejar una caja de herramientas para que todos la tengamos a mano cuando la vida nos desafíe”.