Perdió la vista, se encerró en su casa y hoy sorprende a todos en la Feria del Libro
¿Cómo se escribe tu nombre en braille? Mauro Videla, que perdió la vista hace seis años, lo enseña en la Feria del Libro y cuenta cómo pasó de encerrarse en su casa a recuperar su independencia. La historia que sorprende en el stand del CEI N° 50.
Mauro Videla tiene 45 años, es de Termas de Río Hondo y perdió la visión hace seis años. Hoy atiende al público en el stand del Centro Integral N° 50 en la Feria del Libro de Santiago del Estero, donde enseña braille y cuenta una historia que conmueve.
Videla dialogó con el equipo de ADN de Radio en el marco de la columna Discapacidad y repasó su presente: atiende el stand del CEI N° 50 en el Fórum Centro de Convenciones, en plena 16° Feria del Libro de la provincia.
La propuesta que llevan adelante es interactiva. "Pueden encontrar juegos, computadoras, teléfonos y bibliografía en braille, además de diferentes actividades para comprender cómo se utiliza este sistema de lectoescritura", explicó.
El objetivo no es solo para personas con discapacidad visual. Según contó, el público en general "tiene la posibilidad de acercarse, experimentar y aprender algunas nociones básicas que permitan mejorar la comunicación".
Una de las actividades más convocantes permite que cada visitante descubra cómo se escribe su propio nombre en braille y se lleve una tarjeta con esa impresión. "Traemos la experiencia del braille para leerlo, escribirlo y que lo puedan entender con un simple juego", detalló.
Un objetivo que va más allá del stand
Detrás del proyecto hay otra meta: "hacer visible el trabajo que realiza la institución" y llegar a personas con discapacidad visual "que todavía desconocen que cuentan con ese espacio", ubicado en la sede de calles Dr. Delibano Chazarreta y Alfredo Latapié, en el barrio Cabildo de la Capital.
Videla remarcó que el servicio es gratuito y que el CEI trabaja "desde la integración con los más pequeños hasta jóvenes, adultos y adultos mayores". También mencionó experiencias como los "desayunos a ciegas" y "almuerzos a ciegas", pensados para que otros se acerquen a situaciones cotidianas desde una perspectiva diferente.
"Somos ciegos, nada más"
El termense perdió la visión hace unos seis años y este año se acercó por primera vez al CEI N° 50. "Cuando me dijeron que existía, vine. No quiero con esto ser fanático, pero fue amor a primera vista", recordó.
Destacó el acompañamiento de docentes, directivos y trabajadores de la institución, y reconoció que allí volvió a "sentirme parte de un espacio".
También habló de la "invisibilización" que percibe en la sociedad y cuestionó las ideas que asocian una discapacidad con la imposibilidad de desarrollar una vida cotidiana. "Los ciegos somos seres humanos. Sentimos. Somos ciegos, no tontos. Nuestra vida es normal, igual que la de todos ustedes", aclaró.
Del encierro al bastón blanco
Después de perder la visión, Videla atravesó un período en el que "prácticamente" había condicionado sus salidas a la presencia de otra persona. "Me había encerrado en 'si no salgo con alguien, no salgo'", rememoró.
Su llegada al CEI le permitió retomar su autonomía. Con el bastón blanco y herramientas de orientación, empezó a recuperar actividades cotidianas como ir a hacer una compra, visitar a un vecino, tomar mate o acercarse hasta una plaza. "Cosas que para ustedes son normales, para nosotros son un poquito más difíciles, pero no imposibles", supuso.
A partir de su propia experiencia, pidió "mayor empatía social", no solo hacia las personas con discapacidad visual sino hacia quienes atraviesan distintos tipos de discapacidades. "Somos humanos útiles, no somos inútiles", ratificó.
Su mensaje final estuvo dirigido a otras personas con discapacidad visual: "Las invito a conocer la institución, observar cómo se desenvuelven otros alumnos y descubrir las posibilidades que existen para recuperar independencia. Dentro del establecimiento se nos impulsa a desplazarnos de manera autónoma, mientras los docentes acompañan el proceso y brindan seguridad".
El stand sigue abierto
El espacio permanecerá hasta mañana en el Fórum Centro de Convenciones. Los integrantes se van turnando para que diferentes estudiantes puedan "participar activamente" y "ser ellos mismos quienes expliquen su experiencia a los visitantes".
La propuesta "permite conocer el braille, jugar, preguntar y acercarse a una realidad que muchas veces se observa desde afuera".