Perdió la vista por completo pero hoy es uno de los pocos ciegos en correr ultramaratones: su próxima meta es récord
Bernardo Romano, ciego desde 2005, es uno de los pocos corredores de ultra distancia del país. Corrió 140 km en 24 horas y sueña con el Spartathlon en Grecia.
Bernardo Romano quedó completamente ciego en 2005 y, lejos de rendirse, se convirtió en uno de los pocos corredores ciegos de ultra distancia del país. A punto de participar en los 42K de Rosario y otra competencia de 24 horas, el atleta asegura: “Correr fue volver a nacer, es una libertad total”.
Desde pequeño tuvo problemas de visión debido a una miopía degenerativa que heredó de su padre. En 2005 perdió la vista por completo, pero se enfocó en el estudio y la música, y hace pocos años retomó el running.
¿Cómo corre un ciego?
Bernardo desconocía que existían guías para corredores ciegos hasta que en 2023 llegó al team Lazos Solidarios. Allí conoció a Sandra Sánchez, profesora de educación física, quien se convirtió en su guía. “No tenía ni idea que había guías. Recién en 2023 llegué a un grupo de corredores que se sumaban a carreras”, recuerda.
“Siempre busqué volver a ser competitivo”, confiesa. “Hoy en día, quedé como el único corredor ciego de ultra distancia, ya que Hugo Acuña, que tiene un gran talento, está buscando la marca de maratón”.
El sueño del Spartathlon
Bernardo sueña con clasificar al Spartathlon, la competencia de ultra distancia más exigente del mundo, que se realiza en Grecia. Hace un par de semanas registró poco más de 140 kilómetros en 24 horas en General Pico, pero debió bajar la marcha por una molestia en la rodilla. Su próximo objetivo es correr al menos 180 kilómetros en un día para entrar en el sorteo de dorsales.
“Si llego a quedar dentro de los que tienen dorsal, buscar los fondos para viajar será otra historia”, cierra.
