Perdió la visión de un ojo y hoy es arquero titular en el Regional Amateur: la historia de Juan Ignacio Cejas Páez
Perdió la visión de un ojo a los 8 años y hoy es el arquero titular de General Belgrano en el Regional Amateur. ¿Cómo logró convertir la adversidad en su mayor motor?
Juan Ignacio Cejas Páez tiene 21 años y es el arquero titular de General Belgrano de Media Agua, el único equipo del interior de San Juan que disputará el Regional Amateur junto a Sportivo Desamparados y Atlético Unión. Pero detrás de ese presente futbolístico hay una historia de superación que emociona: cuando tenía 8 años perdió la visión de su ojo izquierdo tras un accidente.
El joven dialogó con Diario de Cuyo en la previa del debut del Bodeguero en el certamen nacional, que tendrá lugar en la segunda fecha ante Desamparados en Media Agua (en la primera, el equipo quedará libre). Entre la humildad de un club donde todo se hace a pulmón, Juan contó cómo logró convertir una adversidad en un motor para seguir adelante.
Un accidente que marcó su infancia
Todo ocurrió una tarde de lluvia. Juan había acompañado a su padre a un partido de fútbol 5 y, cuando empezó a llover, salieron corriendo hacia el auto. "Salimos corriendo al auto", recordó. En el apuro, no vio un alambre y el impacto fue directo en su ojo. Esa noche todo parecía estar bien: veía con normalidad y no había señales de lo que vendría.
Pero al día siguiente comenzó a perder la vista. "Empecé a perder un poco la vista", contó. Lo que siguió fue un largo periplo por médicos, hospitales y quirófanos: ocho operaciones en Mendoza y San Juan, incluso la colocación de un lente ocular, pero nada pudo evitar la pérdida definitiva de la visión en el ojo izquierdo.
"Con el ojo izquierdo no veo absolutamente nada", dice Juan, y la voz se le quiebra al recordar a aquel niño que tuvo que entender, demasiado temprano, que su vida había cambiado. Sin embargo, asegura: "Ya estoy acostumbrado". Detrás de esa frase hay años de adaptación, de aprender a calcular distancias y a convivir con una limitación que nunca se convirtió en una barrera.
De acompañar a ser protagonista
Juan juega al fútbol desde los 7 años y vive a unas diez cuadras del club. En el Regional Amateur anterior estuvo en el banco, esperando su oportunidad. Esa chance llegó cuando el arquero titular sufrió una lesión de ligamentos y quedó fuera de competencia. Juan recibió la titularidad y no la dejó pasar.
"Es una experiencia única para nosotros", dice sobre el Regional Amateur, un torneo que para un equipo del interior representa una vidriera enorme. "Para un equipo del interior, será una oportunidad enorme", agrega, consciente de que muchos futbolistas jóvenes sueñan con dar el salto y él es uno de ellos.
La confianza de sus compañeros es clave. "Ellos me dan mucha seguridad, confían en mí, y yo trato de darles seguridad a ellos también", explica. No necesita esconder su historia ni explicar permanentemente su condición: sus compañeros saben quién es y qué atravesó. Cuando Juan se pone los guantes, quiere ser simplemente un arquero, uno más.
El accidente le quitó la visión de un ojo, pero no pudo quitarle las ganas de jugar, de estudiar (está terminando la Secundaria) ni de jugar al futsal en Sarmiento, el clásico rival de Belgrano. A los 21 años, Juan Ignacio Cejas Páez es el arquero titular de un equipo que está a punto de vivir uno de los capítulos más importantes de su historia. Y él, con los guantes puestos, sigue demostrando que hay cosas que pueden cambiar una vida, pero no necesariamente detener una pasión.