Perdió a su hijo de 11 años y cada Día de la Madre hace lo mismo: "No quiero que sea una tortura"
Una mamá perdió a su hijo de 11 años camino a la cancha de River. Otra despidió a su hermano en un sanatorio, 40 minutos después de entrar caminando. Las tres cuentan cómo es atravesar el Día de la Madre sin ellos.
Hay madres para las que el Día de la Madre no se celebra igual. Lo saben Irma Ibáñez, Lidia Uñates y María José Azar, que en la previa de la fecha hablaron con Nuevo Diario y recordaron a los suyos: Maximiliano, Martín y Julio. Las tres integran Renacer Santiago del Estero, un espacio de ayuda mutua para quienes atraviesan la muerte de un hijo.
El movimiento nació el 5 de diciembre de 1988 en Río Cuarto, Córdoba, de la mano de Alicia Schneider y Gustavo Berti, tras el fallecimiento de Nicolás, su hijo. En la provincia, el grupo se reúne el segundo y el cuarto miércoles de cada mes, generalmente en la parroquia Sagrado Corazón de Jesús, en Colón 161 de la Capital. De tanto en tanto, además, organizan encuentros en La Banda.
Maximiliano, el chico que no llegó a la cancha de River
El 17 de febrero de 1994, un siniestro vial en Santa Fe le quitó la vida a Maximiliano. Tenía 11 años. Su mamá, Irma, recuerda que "iba feliz a conocer la cancha de River, pero no llegó".
"Comenzamos un recorrido sin retorno. Aprendimos a vivir con este duelo diario. Tratamos de evitar el sufrimiento, porque el dolor se instala y no se modifica. A pesar de tantos años, Maximiliano sigue vigente; está en casa, se lo recuerda. De otra manera, pero está incorporado en la familia", expresó.
Para Irma, el grupo fue clave: "En 'Renacer' encontramos contención" porque "todos pasamos por lo mismo". Y agregó: "Hablamos el mismo idioma. ¿Por qué tanto dolor? Estamos preparados para despedir a nuestros abuelos, a nuestros padres… Pero es antinatural sepultar a nuestros hijos. ¡Nos tocó! ¡La vida misma!".
"Maxi" era el tercero de tres hermanos. En el choque entre un micro y un camión viajaba también César, su papá, que sobrevivió y tardó cinco años en recuperarse de las secuelas. "Cómo es la vida: alrededor de mi marido, siete personas fallecidas… Entre ellos, Maximiliano. Es como que ya están escritas las cosas", reflexionó Irma.
Martín, el fanático de Central Córdoba
El 6 de agosto de 2022, Martín decidió ponerle fin a su vida. Tenía 35 años, era el sexto de seis hermanos y fanático de Central Córdoba y de La Renga.
Irma contó cómo fue el camino: "Mis hijos, primero, me han buscado psicólogo, psiquiatra y, después, 'Renacer'". Y sumó: "He hecho todos los pasos. Es un proceso muy difícil de atravesar, pero en el grupo he encontrado la contención que necesitaba. Todas pasamos por lo mismo. Las circunstancias son diferentes, pero el perder un hijo era de todas y de todos, porque también van padres".
"No se acepta la partida de un hijo", sostuvo, sino que "se aprende a vivir con esa ausencia". Aunque reconoció los momentos duros: "Hay bajones, hay días en los que una no quiere seguir, pero también están las preguntas: '¿Qué dirá? ¿Qué pensará? ¿Me querrá ver así?' ¡Por supuesto que no! ¡Los hijos nos quieren ver bien! ¡Vivos o muertos, nos quieren ver bien!".
Julio, el hermano compinche
Julio murió el 1 de enero de 2024. María José, su hermana, reconstruyó el último episodio: "Mi mami me dice: 'Fijate qué le pasa a tu hermano, no se siente bien'". Como eran compinches, se acercó y le preguntó qué le pasaba. Él le respondió que no se sentía bien y se tocó el pecho.
"A ver, ¿qué sientes? ¿Un dolor como la pisada de un elefante? ¡No, no, no! ¡Vámonos! ¡No seas tonto, vámonos; quizás no sea nada!", lo apuró. Llegaron a un sanatorio privado. "Demoraron mucho en atenderlo. Él ha entrado caminando. Me han dicho que espere. Y bajaron a los 40 minutos y me dijeron que había fallecido. No lo podía creer", relató.
Julio tenía 44 años y era el cuarto de cinco hermanos; María José, la segunda. "El 24 y el 31 de diciembre nos juntamos, pero no celebramos", contó, y recordó que su padre falleció un 24 de diciembre. "Nos ha ayudado a seguir adelante el no preguntarnos '¿Por qué?'. Porque nunca vamos a encontrar la razón… Lo único que queda es aceptar".
"Vive con nosotros, siempre. En cada cumpleaños, siempre está en las fotos. Pienso que una persona no va a morir nunca si uno la sigue recordando", sugirió.
Cómo viven el Día de la Madre
Irma contó que "siento que Maximiliano está presente de otra manera". Y explicó su decisión: "Un día me dije: no quiero recordarlo con tristeza, con dolor. No quiero que sea una tortura para toda la vida. Busqué la forma de recordarlo con alegría: ha tenido 11 años hermosos, en los que hasta ha sido padrino de bautismo. ¡Ha sido un chico diferente! Nos dejó tantas cosas lindas... Cuando me invade la angustia, me acuerdo de todo lo otro".
Lidia admitió que "el primer año cuesta, más allá de que estén mis otros hijos, que son los pilares que me sostienen". "Falta uno, pero están los otros cinco para sostenerme. Es impagable lo que hacen. Están al pendiente de mí. A medida que pasa el tiempo, uno no se olvida del dolor. A veces, voy caminando, me acuerdo de él y lloro. Esas lágrimas limpian el alma. Me enseñaron que hay que recordarlo con mucho amor, con mucha alegría. Esa parte bella que hemos pasado como familia tiene que prevalecer", explicó.
María José contó que, en el primer Día de la Madre sin Julio, "hemos decidido juntarnos los hermanos y salir a comer con ella", en alusión a Josefina "Nené" Finno de Azar, su mamá. "Ella es estoica: todo lo puede; pero se sube al auto y es un mar de lágrimas. El primer Día de la Madre, hemos almorzado. El segundo, nos hemos juntado en mi casa con toda la familia. Este tercer Día de la Madre, nos volvemos a juntar todos", avisó.
Un mensaje para las madres que están atravesando lo mismo
Irma: "Si están pasando por una situación semejante a la nuestra, les ofrecemos contención. Si desean, estamos a su entera disposición, todo el grupo".
Lidia: "A veces, una dice: 'Sola me voy a manejar...' ¡Es imposible! 'Renacer' es un grupo de contención tremendo. Ahí estamos hombro con hombro, abrazo con abrazo. Sabemos que el otro ha pasado por lo mismo. Las circunstancias no importan. La ausencia de un hijo es más llevadera en 'Renacer'".
María José: "Mi mamá llora a escondidas. Le digo: 'Has perdido a un hijo, tienes que sacar ese dolor. Tienes que hablar'. Lo único que puedo decirle a las mamás: cuando es muy reciente (la muerte), una cree que va a ser así para siempre; que no va a poder vivir... Mi mamá ha estado en la cama, sola... ¡Pidan ayuda! Si no pueden, busquen un grupo de contención. No guarden las emociones. Lloren lo que tienen que llorar. Y hablen: si no es suficiente con familiares o amigos, pidan ayuda profesional. Cuando se sientan listas, en 'Renacer' se van a encontrar con madres y padres que sienten exactamente lo mismo".
Dónde y cómo contactar a Renacer
El grupo se puede encontrar en Facebook como Renacer Santiago del Estero. Los teléfonos de contacto son 3855888883, 3856213278 y 3855949659.