Pensaban que era una película: la obra rosarina que revive a los olvidados del tambor
Arrancó como un concierto didáctico de percusión y terminó siendo una obra de teatro que muchos confunden con una película. Detrás hay tres años de investigación sobre las raíces afro de la cuenca del Plata y personajes que la historia oficial dejó afuera.
Dos músicos y docentes rosarinos llevan tres años investigando las manifestaciones culturales de matriz afro en la cuenca del Plata y las transformaron en un espectáculo que mezcla percusión, danza e historia. La obra se despide de la cartelera local con dos funciones en octubre.
Carlo Seminara y Ludmila Gallardo son los creadores de «El viaje del tambor», una propuesta escénica que nació como concierto didáctico y terminó convertida en un hecho teatral de fuerte impronta visual. Este fin de semana y el próximo cierran la temporada en El Cultural de Abajo, en Entre Ríos 579.
Los artistas pasaron por el piso de A Puro Click y contaron cómo se gestó el proyecto, que integra música en vivo, investigación antropológica y herramientas del teatro bajo la dirección de Severo Callaci.
De la percusión al escenario
La semilla del proyecto, impulsado por Proyecto Batel, se plantó hace tres años con un repertorio pedagógico centrado en la percusión. Con el tiempo, la búsqueda excedió ese formato y el equipo sumó recursos teatrales para darle cuerpo a las historias.
«En la obra volcamos básicamente todo lo que venimos estudiando a lo largo de nuestras vidas por separado y en conjunto, con la investigación sobre las manifestaciones culturales de matriz afro de la región», explicó Seminara durante la entrevista.
El resultado sorprende a quien se sienta frente al escenario. Las imágenes tienen un aire cinematográfico que despista: «Al principio, cuando largamos, variada gente pensaba que era una película», comentaron entre risas los creadores.
Gallardo puso el acento en el trabajo corporal, una decisión que atravesó toda la puesta: «Severo trajo la propuesta de habitarlas en primera persona, que es algo que permite el teatro, como hacer cuerpo las historias y contarlas desde ese lugar».
Para ajustar el trabajo vocal y el ensamble con los tambores, el dúo convocó al músico rosarino Julián Venegas, conocido como «El Chula».
Personajes reales, relato revisado
Uno de los ejes centrales de «El viaje del tambor» es la rigurosidad histórica, aunque atravesada por una clave poética. La obra navega por los ríos Paraná y Uruguay y recupera personajes anónimos y episodios que la historiografía oficial dejó de lado, como el trasfondo cultural de la Guerra del Paraguay.
«Todo lo que contamos en la obra, los personajes que traemos, todo existe y es verdad. No hay nada ficcional, hay una clave poética, por supuesto, pero todo lo que contamos es verdad», enfatizaron los artistas.
La propuesta funciona como un puente para cuestionar los mandatos y el borramiento de la negritud en la construcción del folclore y la música popular rioplatense. La región que abordan no se limita a la Argentina: comprende también a Brasil, Paraguay y Uruguay.
Los creadores recuperaron además el concepto de «compuesteros», antecedentes de los juglares y músicos populares que recorrían los pueblos, para describir la versatilidad de la puesta. «Todo nuestro espectáculo entra dentro de una valija, así que ya empezaremos a circularla por diferentes territorios y tenemos muchas ganas de llevarla a las escuelas», señalaron.
Últimas funciones en Rosario
La obra se despide de la cartelera local con dos funciones: el sábado 24 y el sábado 31 de octubre, en El Cultural de Abajo (Entre Ríos 579). Las entradas anticipadas se consiguen a través del enlace que figura en el perfil de Instagram @proyectobatel.
El espectáculo está creado e interpretado por Ludmila Gallardo y Carlo Seminara, con dirección general de Severo Callaci. Completan el equipo Sabrina Donati en asistencia técnica, guión y producción de Proyecto Batel, arreglos vocales de Julián Venegas, vestuario de Laura Perales, la máscara Kamba Ra'anga de Clara Seminara y fotografía y diseño de Nano Pruzzo.