Pedalear 700 km para encontrar el lugar donde murió su padre: la historia que parece de película
Un ciclista recorrió 700 km en bici para encontrar el lugar exacto donde su padre murió hace 48 años. Lo que vivió en el camino parece sacado de una película.
Un ciclista cordobés cumplió una promesa de 48 años y vivió una serie de coincidencias que calificó como “propias de una película”. Cristian Savoretti, oriundo de Oncativo, llegó hasta un campo en Conhello donde su padre falleció de un paro cardíaco mientras cazaba perdices coloradas. El hallazgo se dio exactamente el mismo día del aniversario de su muerte.
“Se fueron dando una sucesión de cosas muy mágicas que, si las querés escribir, no le pondríamos tantos detalles y emoción”, aseguró Savoretti a LA ARENA. El pasado jueves, 48 años después del deceso de Antonio Savoretti, el pedalista llegó al campo “Los Perdomo” y no pudo contener la emoción: “Nunca me hubiera imaginado esta coincidencia, estoy entre emocionado, aturdido y sorprendido”.
¿Cómo empezó todo?
Todo comenzó en febrero, cuando Savoretti viajó a las Islas Malvinas y en el Cementerio de Darwin encontró una placa de Eduardo Castex. Ese hallazgo lo impulsó a organizar la travesía. Partió en bicicleta desde Oncativo, pasó por Monte Buey –donde nació su padre– y totalizó casi 700 kilómetros. Al ingresar a Eduardo Castex, se topó con el Reloj Cucú más grande de Latinoamérica y se emocionó: “Mi padre se debe haber sorprendido, porque era joyero relojero”, recordó.
En los días siguientes, la información fue surgiendo. Ex trabajadores de la desaparecida Cochería Cinquina, José Luis Vicente y Oscar Intronatti, recordaron que ellos mismos habían trasladado el cuerpo de Antonio hasta Oncativo. Y el jueves 23, exactamente 48 años después, acompañaron a Savoretti al campo donde ocurrió la muerte súbita.
Coincidencias que emocionan
“Terminé yendo al campo con la misma persona que envió la placa desde Eduardo Castex a las Malvinas y que decidió mi viaje”, explicó Savoretti, refiriéndose al ex combatiente Javier Galbiatti. Además, al llegar al campo, la tranquera estaba cerrada con candado porque a los dueños se les había perdido un perro; de no ser así, no habrían podido ingresar. Y quienes lo acompañaron fueron justamente los que llevaron el cuerpo de su padre a Oncativo.
Savoretti permaneció en silencio, mirando el paisaje, y filmó un video: “Lindo paisaje, muy lindo paisaje”. “Siempre tuve la intriga de poder ver el paisaje que él observó en sus últimos momentos”, confesó.
Con la emoción a flor de piel, luego viajó a Santa Rosa para visitar a una tía que vino a vivir con su hija por cuestiones de edad. “Una historia triste se convirtió en un hecho mágico, con un final cinematográfico”, dijo en la despedida, antes de subirse a la bicicleta y seguir su ruta.