Parteras acusadas de vender bebés en Rosario: una de las hermanas Viale ya tiene fecha para declarar
Una audiencia clave definirá si el delito que se le imputa a Silvia Viale prescribe. La querella ya anticipa lo que pasará y apunta a un modus operandi que involucra a dos hospitales y varias localidades.
La investigación sobre una posible red de venta de bebés en Rosario y la región durante la década del setenta avanza en la Justicia. Las hermanas Dolly y Silvia Viale, ambas parteras, enfrentan denuncias que las señalan por la alteración de partidas de nacimiento y la posterior entrega de recién nacidos a cambio de dinero.
Este martes se llevará a cabo una audiencia clave en la sala Nº2 del Tribunal Federal, en Oroño 940, a las 13, para determinar si el delito de supresión de identidad que se le imputa a Silvia Viale está prescripto. La defensa de la partera planteó la prescripción del expediente, pero el abogado querellante Juan Singer, que representa a al menos dos denunciantes, estimó que el tribunal rechazará ese pedido y continuará la investigación. “Exactamente lo que pasó la semana pasada con Dolly, va a pasar con Silvia”, afirmó a Rosario3.
El modus operandi que investigan
Según la hipótesis que maneja la querella, las parteras firmaban certificados de nacido vivo que luego se convertían en partidas de nacimiento a nombre de los padres apropiadores. “Hay personas que tienen en la partida de nacimiento a Dolly y hay personas que tienen en la partida de nacimiento a Silvia”, detalló Singer. Y agregó: “De estar vivos serían imputados por el delito de apropiación de bebé”.
El abogado explicó que la Unidad de Asistencia a la Víctima recibe las denuncias y con ellas se formaron varios expedientes. Uno corresponde a Dolly por el caso de Roberto Fargioni, en el que Singer también es querellante. Otro, en el sistema nuevo, agrupa las denuncias contra Dolly, cuya principal denunciante es Carmen Quiroga, aunque hay otros. Y un tercero reúne las acusaciones contra Silvia, que según el letrado “por lo menos, por lo que vi yo, son tres pero hay muchísimas más”.
La querella sostiene que la supresión de identidad no es un hecho aislado y, por lo tanto, no puede considerarse prescripta. “Para nosotros es un delito continuo, es decir, que no es que prescribió porque fue un solo hecho y quedó aislado ahí, sino que surte efecto el día de hoy esa imposibilidad de volver atrás y de obtener la información biológica concreta de una persona”, argumentó Singer. En ese sentido, dijo que trabajan sobre dos ejes: brindar información a las víctimas para que conozcan su verdadera filiación y lograr una condena penal para las involucradas, cuya estrategia judicial se basa en “no recordar nada”.
En cuanto al accionar de las parteras, el querellante indicó que investigan un posible modus operandi que incluía el alquiler de propiedades y el manejo de una maternidad clandestina que abarcaba la ciudad y zonas aledañas. Mencionó el hospital Roque Sáenz Peña y efectores de Cañada de Gómez y Casilda. “Tenían acceso a la materia prima que eran los bebés y los vendían”, subrayó, y catalogó el esquema como una organización estructurada, aunque siempre bajo “el modo potencial” porque se trata de una hipótesis.
“Las acusaciones son bastante similares, indistintamente firmaban la partida, o sea, el certificado nacido. Nada más que el de Silvia es un período un poco más reducido porque luego de trabajar en el Roque Sáenz Peña pasó a un privado”, precisó.
Singer relató que la hipótesis que deben probar es que las hermanas “trabajaban” en conjunto con un mecanismo preestablecido para engañar a las madres biológicas. “Las excusas que daban eran ya practicadas y consensuadas entre las dos”, consideró. “A las mujeres les decían que sus hijos habían nacido desfigurados o sin vida, y en algunos casos les entregaban 'un cúmulo de huesos' para justificar la versión falsa”, apuntó.
“Se puede inducir que firmaban partidas, nosotros tenemos la segunda etapa que es la falsificación, la apropiación del niño, entregarlo a una familia distinta y la supresión de la identidad, sin ningún registro de su origen biológico, por lo tanto no lo puede recuperar y por eso es un delito contúno”, sostuvo el abogado.
Además, adelantó que hay personas dispuestas a brindar testimonio sobre estas maniobras, a pesar de las severas dificultades probatorias derivadas de la falta de libros de nacimiento y registros oficiales en los centros de salud durante ese período.
Indagatoria en el sistema viejo
Por otra parte, Singer anunció que el próximo 14 de octubre a las 10, en los tribunales de Oroño 940, Dolly Viale será llamada a declaración indagatoria en el marco de uno de los expedientes que se tramita bajo el sistema viejo de Justicia, el caso de Roberto. “Se le va a leer todo esto que se le imputa y se le va a aplicar restricciones”, precisó.
Según detalló, las medidas incluyen la prohibición de salir del país y la obligación de presentarse a firmar cada 15 días en la Oficina de Gestión Judicial para fijar domicilio. Este paso formal es la antesala para que luego se dicte el procesamiento en el sistema viejo y se realice la correspondiente elevación a juicio de la causa.