Paredes que hablan: la escuela de Alto Comedero que pintará su lucha contra la violencia
¿Sabías que un mural puede salvar vidas? Conocé la historia detrás del arte que protege a los chicos en Jujuy.
Más de 18 artistas jujeños convertirán los muros de la Escuela N° 461 en un mensaje de contención. La movida arranca este viernes a las 8:30 y busca que la comunidad se apropie del espacio, pero el objetivo va mucho más allá del arte: visibilizar la Línea 102 como el teléfono amigo de los chicos.
El populoso barrio de Alto Comedero se prepara para una jornada que promete color y reflexión. Los paredones de la escuela empezarán a transformarse gracias a una iniciativa solidaria que pone en agenda la erradicación de las violencias y el cuidado de las infancias.
¿Qué busca esta intervención artística?
Adriana Díaz, administradora del CPB Combate del sector, explicó que el trabajo articulado con el gobierno municipal no solo apunta al maltrato físico hacia los menores, sino también a problemáticas complejas como conflictos familiares, adicciones en los hogares, violencia de género y maltrato a las mascotas.
El corazón del mural es hacer bien visible el número de la Línea 102. Desde la organización aclararon que no es solo un recurso para adultos, sino una herramienta directa para los chicos. La idea es que sepan que tienen un teléfono amigo donde los escucharán y contienen si se quedan solos, si hay peleas graves o situaciones de consumo que los pongan en peligro.
La comunidad como escudo protector
La escuela forma parte del programa de escuelas Alfa del Ministerio de Educación, y se busca que toda la comunidad —desde el verdulero hasta el vecino— se convierta en la voz protectora de las nuevas generaciones. El diseño y la ejecución estarán a cargo de la Fundación Roliar y el estudio creativo del reconocido artista Abel Mamaní.
Las tareas se extenderán durante todo el viernes hasta que baje el sol, y si es necesario, continuarán el sábado por la mañana. Los organizadores invitan a alumnos, familias y vecinos a sumarse a pintar y apropiarse del espacio, dándole un lavado de cara con arte a un sector tan grande y querido como Alto Comedero.