Paraná: hicieron cortos con el celular y los van a proyectar en la Casa de la Cultura
Cuatro meses de taller, un celular por persona y cortos de hasta tres minutos: el miércoles a las 19 se proyectan en la Casa de la Cultura, con historias sobre maternidades y memoria que no salieron de una cámara profesional.
Este miércoles a las 19, la Casa de la Cultura de Paraná abre sus puertas para proyectar los cortometrajes que un grupo de vecinos realizó durante cuatro meses en el marco de un taller de cine de bolsillo. Las piezas, de entre uno y tres minutos, se grabaron íntegramente con teléfonos celulares, sin cámaras profesionales de por medio.
La coordinadora del laboratorio, María Paz Gallo, contó a Elonce cómo nació la propuesta y qué historias se verán en pantalla.
Una productora, dos patas y un taller que se armó solo
Gallo explicó que el proyecto empezó a tomar forma hace unos seis meses, cuando junto a otras compañeras se lanzó a armar una productora de contenidos culturales. De esa sociedad surgieron dos áreas de trabajo bien diferenciadas.
“Empezamos a armar una productora de contenidos culturales, donde hay una pata de consultora cultural y otra pata que es de formación”, señaló la realizadora.
La convocatoria inicial se hizo en la Casa de la Cultura. Después, algunas de las actividades siguieron en la casa de la propia coordinadora, a una cuadra de la institución, para no cortar el ritmo de los encuentros.
Qué se aprende en un taller de cine con el celular
Durante cuatro meses, los participantes trabajaron con ejercicios de narración, construcción de estructuras y elaboración de guiones. La formación incluyó nociones de guion y escaleta pensadas para producciones cortas, además de recursos visuales y sonoros para contar historias con herramientas que cualquiera tiene a mano.
“El grupo atravesó un proceso creativo, ejercicios de cómo narrar, cómo armar estructuras y llegar a un relato, a una pieza audiovisual breve”, detalló Gallo.
La coordinadora remarcó que la intención no pasa solo por enseñar a producir contenidos digitales. El objetivo es más ambicioso: que los participantes puedan desarrollar historias ligadas a sus propias experiencias, a la memoria y a la expresión artística.
“Es muy necesario en estos tiempos en que la mayoría de las personas leemos audiovisualmente en las redes sociales, en los medios”, sostuvo sobre la importancia de la alfabetización audiovisual.
Y agregó que la búsqueda apunta a “crear narrativas y relatos que tengan un fondo identitario patrimonial, muchas veces de lenguaje sensible, poético”.
Maternidades, recuerdos y paisajes: de qué hablan los cortos
Las piezas que se verán el miércoles recorren temas diversos. Aparecen paisajes, maternidades, recuerdos y las inquietudes de quienes se animaron a explorar el lenguaje audiovisual por primera vez.
“Identidades que tienen que ver con las maternidades, identidades que tienen que ver con recuperar el pasado y traerlo al presente”, resumió la coordinadora sobre los relatos que se proyectarán.
Gallo destacó además el clima de trabajo que se generó entre los integrantes. “Fue un grupo que atravesó un proceso creativo, que se ayudó mucho entre sí”, recordó sobre los encuentros y el intercambio que permitió llegar a cada producción.
El taller que se multiplica: escuelas y Oro Verde
El interés que despertó la propuesta hizo que el equipo saliera de Paraná. La Biblioteca Popular de Oro Verde los convocó para llevar el taller a esa localidad. A eso se sumó la articulación con un programa municipal que les abrió las puertas de instituciones educativas, con actividades dirigidas especialmente a adolescentes.
Para Gallo, estas experiencias cambian la relación habitual de los jóvenes con el teléfono. En lugar de usarlo solo para consumir videos y publicaciones, la propuesta los invita a producir sus propias historias.
Sobre cómo lo reciben en las aulas, señaló que los estudiantes “se encuentran con la producción y con el celular desde otro lado”.
La muestra, un cierre y una pregunta abierta
La proyección de este miércoles marcará el cierre del proceso para los participantes del laboratorio y será la oportunidad de compartir sus trabajos con el público. La cita es a las 19 en la Casa de la Cultura de Paraná.
Para la coordinadora, uno de los desafíos que deja la experiencia es ampliar la idea de quiénes pueden hacer cine y qué historias merecen contarse. En esa línea, el celular deja de ser un objeto de consumo y se convierte en una herramienta para explorar nuevas formas de expresión.