PAMI les debe millones a las clínicas, pero hay un dato que nadie esperaba
El reclamo por los aranceles atrasados del PAMI ya no es solo de la Patagonia: son 30 clínicas de todo el país las que piden respuestas. Y hay un pedido que sigue sin contestador.
La atención médica de los jubilados de Río Negro sigue en vilo. Las clínicas privadas no cobran los aranceles atrasados del PAMI y las prestaciones restringidas ya son un hecho. El conflicto dejó de ser patagónico: ya son 30 centros médicos de todo el país los que reclaman.
Andrés Sabalette, gerente general del Sanatorio Juan XXIII, es una de las voces que encabeza el reclamo en la región. Según explicó, la situación escaló más allá de las cuatro provincias del sur y hoy involucra a entidades de distintas jurisdicciones que tampoco reciben respuestas del organismo nacional.
Una audiencia que nunca llegó
A mediados de septiembre, las cámaras nacionales de clínicas y sanatorios de todas las provincias presentaron una solicitud de audiencia con el jefe de Gabinete, Diego Santilli. Hasta ahora, no hubo devolución.
“Realizamos una solicitud de audiencia que se presentó al jefe de gabinete, Diego Santilli, suscripta por las cámaras nacionales de clínicas y sanatorios de todas las provincias. El pedido de audiencia es porque, lamentablemente, ni en el ámbito de PAMI ni en el ámbito del Ministerio de Salud, a cargo de Lugones, hemos tenido respuestas o soluciones”, detalló Sabalette.
El gerente del Sanatorio Juan XXIII confirmó que tampoco recibió novedades sobre ese pedido de reunión.
Qué se restringió y qué se sigue cobrando
El impacto económico de la demora se traslada directo a los afiliados. “Está en juego, en primer lugar, la atención de los afiliados. Solo en estas cuatro provincias de la Patagonia se trata de 300.000 beneficiarios de PAMI”, remarcó Sabalette.
En las guardias, la atención de la consulta se sigue cobrando, aunque no así las prácticas o los casos de emergencia. Además, hay prestaciones restringidas por imposibilidad económica de sostenerlas, como ciertas cirugías urológicas, gastroenterológicas y neuroquirúrgicas, entre otras.
La tensión ya tuvo su pico a fines de agosto, cuando los sanatorios resolvieron una suspensión total de las prestaciones por 24 horas en reclamo de la falta de respuestas.
El peso de PAMI en la economía de las clínicas
“Con la política restrictiva presupuestaria es difícil”, sostuvo el referente de Río Negro, que puso números al conflicto: “Lo que representa PAMI dentro de la economía de cada empresa de salud es un porcentaje muy alto. Hablábamos de un promedio de un 40% en esta zona”.
Para Sabalette, lo que está en discusión excede la coyuntura y toca la sostenibilidad del sistema y del empleo. “Está en juego el sostenimiento económico de un grupo de 30 clínicas aproximadamente en esta región, que sostenemos aproximadamente 10.000 empleos directos, más todo lo que gira como dependencia indirecta”, concluyó.