Van al médico, les piden volver a los dos días y tienen que pagar otra vez. Jubilados de Jujuy cuentan cuánto les cuesta cada consulta y qué precio les pasaron por los audífonos que necesitan.
Afiliados al PAMI en Jujuy advierten que sus haberes jubilatorios ya no alcanzan para cubrir lo que la obra social no les cubre: consultas con especialistas, estudios y remedios. Algunos calculan que necesitan entre $50.000 y $60.000 por semana solo para sostener sus controles médicos.
Los testimonios de Juan Paredes, Juana Ramírez, Guillermo Canchi y Porfirio Lizárraga coinciden en un punto: la salud se volvió un gasto que muchos adultos mayores no pueden afrontar sin ayuda de sus familias.
«Si no pago, no me atienden»
Paredes arrastra problemas pulmonares y las secuelas de un accidente que le dejó una parálisis parcial del cuerpo. Eso lo obliga a pasar por neumonólogo, neurólogo y otros profesionales de forma constante.
El problema, según relató, aparece cada vez que cruza la puerta de un consultorio: debe abonar la atención de su bolsillo. «Las veces que yo voy a los médicos siempre tengo que pagar. Si no pago, no me atienden», expresó.
A eso suma otra queja: cuando el médico le pide volver a los pocos días, el pago se repite. «El médico te atiende hoy y te dice: 'Bueno, volvé pasado mañana'. Y para pasado mañana tengo que volver a pagar», explicó.
Con tres o cuatro especialistas en una misma semana, la cuenta se dispara. «En esta semana tengo unos estudios, tengo que volver a los médicos. Y ya tengo que pensar, por lo menos, en tener unos cincuenta o sesenta mil pesos», lamentó.
Audífonos por $3 millones: «No volví más»
Juana atraviesa un momento delicado: se está preparando para una segunda operación ocular, después de haber sido intervenida de un ojo el año pasado. Pero su mayor preocupación no pasa por la cirugía sino por los audífonos que necesita.
«Me quisieron cobrar tres millones por los dos audífonos», contó. Frente a ese presupuesto, decidió dar marcha atrás: «Yo no tengo esa cantidad de plata. Así que me fui de ahí, no volví más».
La mujer percibe entre $600.000 y $700.000 mensuales, un ingreso que considera imposible de estirar para comprar los dispositivos. «Los audífonos, imposible. Es mucho dinero», afirmó.
Medicamentos: la cobertura que se achica
Guillermo puso el foco en otro frente de la misma batalla: los remedios. Según su experiencia, la cobertura de PAMI se reduce y el afiliado debe poner cada vez más de su bolsillo.
«Ahora como que cada vez PAMI cubre menos los gastos de los medicamentos. Y hay que pagar quizás un poco más del 50% de lo que sale», aseguró.
La incertidumbre crece cuando el tratamiento es caro. «Para conseguir un medicamento que es caro no sabemos si por intermedio de PAMI va a cubrir algo o no. O va a cubrir a lo mejor un mínimo», explicó.
Y advirtió que la situación se repite entre los jubilados con los que conversa a diario: «Cada vez se está poniendo un poco más crítico, más difícil».
«Hay que buscar ayuda de los hijos»
Porfirio Lizárraga necesitaba una interconsulta médica, pero el valor que le informaron le resultó inalcanzable. Además, debe hacerse controles por un problema de salud relacionado con la cabeza y no logró concretarlos.
«No lo puedo hacer porque no hay médicos en PAMI. Y es muy caro», aseguró.
En su caso, el sostén es su hijo menor, el que vive con él. «Me ayuda mucho el chico mío, el menor, el que está en la casa. Para llevarme al médico o algunas veces me ayuda él para poder pagar algunos medicamentos», relató.
Para Lizárraga, esa dependencia de los familiares se volvió la norma entre los adultos mayores. «Hay que buscar ayuda de los hijos. No te queda otra», expresó.
Fuente: Somos Jujuy