PAMI en alerta: las clínicas de Entre Ríos no paran, pero el 110% de atraso las ahoga
Silvia D’Agostino, al frente de las clínicas entrerrianas, tomó una decisión sobre el paro de PAMI que rige esta semana. Pero después lanzó una advertencia que preocupa a los afiliados del interior: los números que maneja el sector no cierran por ningún lado.
Las clínicas privadas y sanatorios de Entre Ríos seguirán atendiendo a los afiliados de PAMI durante el paro de 48 horas que cuatro entidades nacionales del sector lanzaron para el miércoles 21 y jueves 22 de octubre. La decisión la confirmó a Elonce la presidenta de la Asociación de Clínicas y Sanatorios de Entre Ríos (ACLER), Silvia D’Agostino, quien aclaró que la medida no fue convocada por las organizaciones a las que responden las instituciones entrerrianas.
“Nosotros todavía estamos trabajando, lo cual no significa que está solucionado el problema”, sostuvo la dirigente, que igual puso el foco en el cuadro económico que atraviesa el sector.
Quién adhiere y quién no
El paro fue anunciado por organizaciones que nuclean a más de 100 instituciones sanitarias de todo el país y reclama mejoras en los valores de las prestaciones y en las condiciones de contratación. En principio, la suspensión no alcanzaría a las emergencias.
D’Agostino precisó que PAMI contrata directamente con cada sanatorio y no a través de ACLER. La asociación entrerriana integra la Confederación Nacional de Clínicas y Sanatorios (CONFECLISA), mientras que dos o tres establecimientos de la provincia pertenecen a ADECRA. “Las cuatro entidades que decretaron el paro no son ni ADECRA ni CONFECLISA”, remarcó.
Por eso, consultada sobre la continuidad de las prestaciones, confirmó que no habrá corte en las clínicas privadas y sanatorios entrerrianos mientras sigan las conversaciones. “Estamos en plena negociación, no creemos que es oportuno en este momento hacer un paro”, argumentó.
La intención de ACLER es que la obra social acompañe con un incremento de aranceles el cierre de la paritaria del sector, que abarcará cuatro meses, incluido enero.
“Los aranceles no alcanzan a cubrir los costos”
La titular de ACLER describió una situación económica crítica. Según planteó, la finalización del impuesto PAIS dejó a PAMI sin una fuente de recursos que no fue reemplazada, pese a las gestiones realizadas ante las autoridades de la obra social y el Ministerio de Salud.
También afirmó que las actualizaciones quedaron rezagadas frente al aumento de los costos desde diciembre de 2023. Estimó que el atraso arancelario ronda el 110% y advirtió: “Los aranceles que tiene realmente no alcanzan a cubrir los costos”.
A esa dificultad se suman los pagos desdoblados. “Son varios los meses que han abonado en dos veces”, indicó D’Agostino, quien agregó que tampoco cuentan con una fecha precisa de cobro: “Sabemos que después del 20”.
Los topes que demoran los estudios
La representante de las clínicas privadas cuestionó, además, los límites que aparecen al cargar una prestación en el sistema. Según relató, las instituciones no reciben previamente información sobre cuántas radiografías o ecografías pueden realizar por mes y conocen la restricción recién cuando ingresan los datos del afiliado.
“Ahí se entera el paciente de que tal vez tiene que pasar al mes que viene o al otro”, explicó sobre las demoras que esos topes pueden generar en el acceso a los estudios.
D’Agostino remarcó el peso que tienen los afiliados de PAMI en la atención de las instituciones del interior y sostuvo que continuarán dialogando para conseguir mejoras. Sobre la posibilidad de adoptar medidas más adelante, respondió: “¿Qué pasará después? No sé”.