Palpalá: cinco naves estatales, tres pedidos de informes y un vocero que se contradijo
Cinco naves levantadas en tierras estatales de Palpalá, un vocero que primero dijo que el Gobierno "no tenía nada que ver" y después se contradijo, y tres pedidos de informes que siguen sin respuesta. ¿Qué se hace realmente adentro de El Remate?
La finca estatal El Remate, en el departamento de Palpalá, dejó de ser un proyecto industrial más para convertirse en un dolor de cabeza institucional. Cinco naves ya montadas sobre tierras públicas de todos los jujeños, un Gobierno provincial que no da precisiones y un Concejo Deliberante que presentó tres pedidos de informes para saber si lo que funciona allí tiene alguna habilitación municipal. En el ámbito político ya lo bautizaron "Cannava 2".
El nombre pesa por sí solo. Cannava S.E. fue presentada como la empresa estatal modelo: rigor farmacéutico, estándares científicos y trazabilidad total. Pero la aparición de invernaderos y estructuras sin expediente público ni respuestas oficiales contradice esa promesa de transparencia.
Un vocero que dijo una cosa y después la contraria
El secretario de Comunicación de la provincia, Alberto Siufi, sostuvo públicamente hace apenas una semana que el Gobierno "no tenía nada que ver" con lo que funcionaba en El Remate. Poco después rectificó: según su nueva versión, en ese predio la empresa estatal investiga, conserva germoplasma, desarrolla genética y selecciona variedades adaptadas al suelo jujeño para integrar la cadena con Finca El Pongo.
El cambio de discurso no trajo claridad. Cuando se le preguntó de manera concreta si esas instalaciones cuentan con autorizaciones, planos o permisos municipales, Siufi esquivó el tema y se limitó a responder que hay que "preguntarle al presidente de Cannava S.E., Ignacio Bruera". Hasta hoy no hay información oficial que confirme si en el predio se produce, se siembra o si solo se trata de infraestructura en desarrollo.
Qué exige el Concejo Deliberante de Palpalá
Los ediles avanzan con tres pedidos de informes para salir del terreno de las especulaciones. Quieren saber qué actividades se realizan realmente en El Remate, si la empresa estatal o quienes operan las naves solicitaron habilitación municipal, si existen planos aprobados, estudios de impacto ambiental y controles de seguridad e higiene.
La dirigente Cristina Guzmán redobló la apuesta y calificó la situación como un hecho de gravedad institucional inusitada. "En El Remate no hay ninguna resolución que la respalde y eso es gravísimo", afirmó. Para Guzmán, se están usando tierras públicas de todos los jujeños para montar naves sin respaldo legal a la vista, sin garantías de trazabilidad sobre lo que allí suceda y con un esquema de seguridad defectuoso que ya genera indignación entre los vecinos de la zona.
El fantasma de Los Chalchanios
La desconfianza no es caprichosa. En febrero de 2022, a pocos kilómetros de El Remate, las fuerzas federales descubrieron en la Finca Los Chalchanios la plantación clandestina de marihuana más grande de la historia argentina. El predio está en el límite entre La Caldera (Salta) y Monterrico (Jujuy).
El operativo lo ejecutaron el Escuadrón 53 "Jujuy" de Gendarmería Nacional y el Grupo Operativo Conjunto NOA. El decomiso fue récord: más de 2.500 plantas de cannabis sativa de hasta dos metros de altura mimetizadas entre la vegetación, más de 8.000 plantines en germinación y casi 75 kilos de cogollos procesados listos para distribuir, junto a prensas, galpones de secado, armas de fuego y sumas millonarias en efectivo.
Entre 2022 y 2023 el caso terminó con 11 condenados, entre ellos Juan Berruezo, propietario del campo y productor tabacalero de Monterrico, y los cabecillas de la banda. Las penas llegaron a 8 años de prisión por siembra y cultivo agravado. Hoy Los Chalchanios es un terreno seco, cerrado y abandonado, pero el recuerdo de cómo un megacultivo prosperó al margen de la ley sigue fresco en la zona rural.
Con ese antecedente a la vuelta de la esquina, la falta de transparencia del Gobierno y las evasivas ante los tres pedidos de informes alimentan una pregunta incómoda: qué se hace realmente en las naves de El Remate y bajo qué controles se pretende operar.