16 alumnos de la EET N°1 de Palpalá se pasaron el año armando dos autos desde cero para competir en Junín. Uno de los equipos será solo de mujeres y el otro ya tiene su diseño elegido: ¿qué inspiró la estética de cada vehículo?
Los pasillos de la Escuela de Educación Técnica Nº 1 de Palpalá ya tienen a sus protagonistas: dos vehículos que salieron de las manos de los propios estudiantes y que ahora esperan el viaje que los llevará a competir a nivel nacional en Junín, provincia de Buenos Aires. Fueron meses de trabajo en conjunto entre alumnos y docentes para llegar a esta instancia.
Según detalló el profesor José Vargas en diálogo con Canal 4, la delegación que emprenderá la travesía estará compuesta por 20 personas: 16 estudiantes y cuatro docentes. La institución competirá con dos equipos de ocho integrantes cada uno, cada grupo con su propio auto.
Un equipo mixto y otro solo de mujeres
Una de las novedades de esta participación es que uno de los equipos estará formado exclusivamente por alumnas. Los dos grupos, de todos modos, participaron por igual de las tareas mecánicas y eléctricas que demandó la construcción de los vehículos.
Morena Bustamante, una de las estudiantes, contó su experiencia con los componentes eléctricos: “Fue algo sencillo, yo lo entendí al principio y me gustó, así que fui haciendo y ya entendí y me gustó”. La joven explicó que algunas labores de electricidad llevaron alrededor de dos semanas por la falta de insumos como cables y botones.
Malena, otra de las participantes, puso el acento en lo que les dejó el proceso: “Más que nada es poner en práctica todo lo que aprendemos, directamente toda la técnica”.
Del chasis a los frenos: cómo se armó el proyecto
El trabajo arrancó a comienzos de año y pasó por distintas fases de fabricación, preparación y pruebas. Los estudiantes hicieron foco en el chasis, los sistemas de frenos y los circuitos eléctricos, con mejoras respecto de los modelos que se usaron en ediciones anteriores.
“Esto ha sido un largo proceso, ya casi de principio de año. La preparación del chasis, la realización de mejoras con respecto a otros años, sobre todo en la parte de frenos y en la parte de algunos circuitos que se han ido mejorando”, explicó Vargas.
El docente agregó que en estos días están abocados a los últimos ajustes antes de trasladar los autos a Buenos Aires. En la delegación hay estudiantes de distintos cursos, desde segundo hasta quinto año.
Un tucán y el aire: los diseños que eligieron los alumnos
El armado no se limitó a lo técnico. Los chicos también tuvieron voz a la hora de definir la estética y los colores de cada vehículo. Elizabeth, integrante del proyecto, contó que el auto del equipo mixto se inspira en un tucán, mientras que el del equipo femenino tiene una estética vinculada al aire, con tonos fríos como el celeste y el azul.
Para concretar la identidad visual contaron con la ayuda de un artista que vive frente a la escuela y que suele colaborar con los estudiantes en diseños de banderas y otros trabajos. “Simplemente les dimos las palabras, los colores, las indicaciones, y bueno, él hizo todo”, relató la alumna.