Palermo: contaron cuántos fueron en realidad los que las atacaron y no cierra con los videos
Dos de las mujeres agredidas en los Bosques de Palermo hablaron por primera vez y dieron una cifra de atacantes que no coincide con lo que muestran los videos virales. También contaron el estado de sus compañeras y por qué creen que el ataque estuvo organizado.
Dos de las mujeres trans agredidas en los Bosques de Palermo hablaron por primera vez en público y dieron una versión que contradice la reconstrucción que se hizo a partir de los videos virales. Según su relato, los agresores no fueron 50: fueron muchos más.
Se trata de Lana y Valentina, quienes contaron lo que vivieron junto a sus compañeras en un streaming conducido por el youtuber Martín Cirio. Las dos son trabajadoras sexuales y ejercen en la zona donde ocurrió el ataque.
“Fueron como 200”
Valentina fue la más explícita a la hora de dimensionar el grupo que las rodeó: “Eran un grupo aproximadamente de 200 personas; se habla de que fueron 50 o 40, pero no, fueron más o menos 200 en bicicleta”.
Y agregó: “No se puede dimensionar la cantidad (...) el bosque es grande, pero en esa esquina había diez chicas, que fuimos las más golpeadas”.
Lana coincidió y explicó por qué las imágenes que circularon en redes minimizan lo que pasó: en los videos se veía muy poca gente, “pero eran mucho más (...) todo lo cubrían las bicicletas, las chicas tenían que correrse al costado”.
Los golpes y los puntos
El saldo físico del ataque quedó retratado en el relato de las víctimas. “A cinco realmente nos rompieron la cabeza. Tengo una amiga que tiene cinco tajos, cinco puntos en la cabeza”, detallaron durante la transmisión.
Valentina se describió como la más castigada del grupo: “Soy la más golpeada, porque estoy tapada. Tenemos muchas compañeras a las que les han roto la cabeza”.
También se refirió al impacto de ver la repercusión posterior: “Es un poco shockeante ver ahora toda la repercusión que hay, con tanto odio, tanta violencia y tanta agresividad de parte de jóvenes y adolescentes”.
“Si me quedaba en el piso me mataban”
Valentina reconstruyó el momento más violento que le tocó vivir y aseguró tener registro fílmico de ese instante: “Hay un video, yo lo tengo, en el que me pegan con un palo; llegué a agarrarlo para defenderme, porque si me quedaba en el piso me mataban y no estaría contándola acá”.
Para las víctimas, el ataque no fue espontáneo. “Fue armado, premeditado, porque se organizaron: en la zona roja no hay botellas, palos, fierros ni piedras”, sostuvo.
Cómo empezó
Las mujeres relataron que estaban trabajando cuando el grupo recorrió la zona para “decidir cómo actuar”. Las bicicletas dieron toda la vuelta al circuito y, del otro lado del bosque, “empezaron a molestar”.
“Les tocaban la cola a las chicas, las golpeaban, intentaban robarles la cartera. (...) se detuvieron en Alcorta y avenida Los Ombúes, pararon a otras chicas y ahí empezó todo”, continuaron.
La previa: una bicicleteada que derivó en ataque
El episodio ocurrió en la madrugada del domingo, después de una bicicleteada nocturna convocada para el 31 de octubre, con un recorrido previsto entre el skatepark de Aeroparque y Núñez. Un grupo ajeno a esa convocatoria desvió a parte de los participantes hacia los bosques.
De acuerdo con la reconstrucción de las propias víctimas, el ataque comenzó con burlas y provocaciones. Tras una primera confrontación verbal, los agresores se retiraron y volvieron con distintos elementos para concretar la golpiza.
Según se informó, un grupo de entre 50 y 60 adolescentes y jóvenes rodeó a las mujeres trans y las golpeó con palos, conos de tránsito y escobas, mientras filmaba la secuencia con celulares.
La burla que siguió en redes
Los videos se difundieron después en Instagram y TikTok bajo la consigna “A correr los trabas”, acompañados de emojis de risa.
La violencia no terminó ahí: uno de los presuntos agresores volvió a burlarse de lo ocurrido en redes sociales con un mensaje en el que escribió: “Me dicen ahora el matatrans”, en referencia al ataque contra las mujeres trans y travestis.