Pagó el patentamiento de su camioneta 0 km y lo que decía la factura no cerraba
La factura del patentamiento decía una cosa y el estimador oficial del Registro del Automotor, otra bastante más barata. La diferencia terminó en un juzgado y ahora la concesionaria deberá abrir la billetera.
Un juez del fuero Civil de Bariloche falló contra una concesionaria local por el cobro de gastos de patentamiento que consideró excesivos e injustificados. La empresa deberá devolver más de $870.000 a un comprador y sumar una multa por daño punitivo.
El conflicto nació con la compra de una Ford Ranger XLT 4x4 modelo 2023. El precio pactado por el vehículo fue de $18.745.600 y, terminada la operación, la concesionaria emitió una factura de $1.641.413,33 en concepto de gastos de patentamiento.
La cuenta que no cerraba
El comprador revisó el estimador oficial de costos del Registro de la Propiedad Automotor. Sumando aranceles, IVA y flete incluidos en esa factura, el trámite debía costar $771.033,15. La diferencia con lo que había pagado trepaba a $870.380,18.
Reclamó la devolución con dos cartas documento. Al no obtener respuesta, inició una demanda por daños y perjuicios.
Qué argumentó la concesionaria
En el juicio, la firma sostuvo que el comprador había sido informado de los costos al momento de reservar la camioneta. También planteó que el patentamiento gestionado a través de una concesionaria puede incluir gastos de gestión que no aparecen en el estimador oficial.
El juez no lo aceptó. El formulario de reserva consignaba apenas una suma estimativa, sin discriminar qué conceptos incluía. Una pericia contable, además, confirmó que los costos del trámite eran inferiores a los importes facturados.
La concesionaria tampoco pudo precisar cuánto correspondía a honorarios de gestoría: ese concepto no estaba detallado en la factura ni identificado en los registros contables revisados durante el proceso.
El criterio del magistrado
Para el juez, informar un monto aproximado no equivale a brindar información clara y completa sobre los gastos de una operación comercial. También dio por acreditada la relación de consumo con la documentación que aportó la propia empresa.
Al evaluar el cobro, tuvo en cuenta dos datos: el importe representaba casi el 10% del valor de la camioneta y el comprador necesitaba completar el patentamiento para poder usar el vehículo.
Qué ordena el fallo
La sentencia manda a la concesionaria a reintegrar los $870.380,18 de diferencia y a pagar una multa por daño punitivo, la sanción económica que prevé la legislación de defensa del consumidor para ciertos incumplimientos graves.
Se trata de una decisión de primera instancia y no está firme: puede ser apelada.