Pagar la luz, el gas y el alquiler en Salta: el costo que se disparó muy por encima de la inflación
Mientras la inflación general en el NOA fue del 34%, los gastos de vivienda y servicios treparon al 50,1%. Una brecha de 16 puntos que castiga a los hogares mes a mes y que no da tregua. ¿Hasta cuándo?
Mientras la inflación general en el NOA se ubicó en el 34% interanual, los gastos de vivienda y servicios treparon al 50,1%, una brecha de 16,1 puntos que golpea directo al bolsillo de los hogares salteños. El dato surge del último informe de precios y confirma que la desaceleración del índice general no llegó con la misma fuerza a los gastos que resultan imposibles de postergar.
En agosto, la inflación acumulada en doce meses fue del 33,5% a nivel nacional y del 34% en el Noroeste argentino. Sin embargo, la división "Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles" registró un incremento interanual del 50,1% en el NOA, el más alto de todas las categorías. En el país, ese mismo rubro también lideró las subas, con un 49,1%.
Servicios versus bienes: la brecha que no se cierra
Al desagregar la canasta, la presión inflacionaria se concentró en los servicios. En el NOA, se encarecieron un 43,4% en doce meses, mientras que los bienes aumentaron un 30,6%. La diferencia fue de 12,8 puntos porcentuales. Los servicios, además, subieron 9,4 puntos más que el índice general de la región.
La tendencia se repitió en el ámbito nacional: los servicios avanzaron un 41,8%, contra un 29,5% de los bienes. Esto muestra que el ajuste se trasladó a tarifas, prestaciones y gastos de contratación periódica, mientras los productos físicos evolucionaron por debajo del promedio.
Precios regulados y otros rubros esenciales
Los precios regulados también marcaron el ritmo. En el Noroeste aumentaron un 46,4% interanual, 12,4 puntos por encima de la inflación regional. A nivel nacional, la suba fue del 43,7%. Allí se incluyen servicios públicos, transporte de pasajeros, prepagas, combustibles y educación formal.
Otros rubros esenciales superaron el promedio del NOA: educación (44,5%), transporte (42%), alimentos y bebidas no alcohólicas (37,3%) y comunicación (36,3%). En contraste, prendas de vestir y calzado registró el menor incremento, con un 11,8%.
El impacto real en el presupuesto familiar
El mayor porcentaje de aumento no siempre equivale al mayor impacto sobre la inflación. Por su peso en el presupuesto, alimentos y bebidas fue la división que más aportó al índice interanual del NOA: explicó 13,06 puntos de la suba del 34%. Vivienda aportó 4,64 puntos; transporte, 3,52; restaurantes y hoteles, 3,28; y salud, 2,36 puntos.
Los números reflejan dos velocidades dentro de la inflación. Mientras el índice general del NOA se ubicó en el 34%, los servicios, los precios regulados y los gastos de vivienda continuaron aumentando por encima del 43%. Esa composición resulta especialmente sensible para los hogares, que deben afrontar regularmente el alquiler, la electricidad, el gas, el agua y otros servicios básicos.