Orrego llevó el potencial minero de San Juan a París: el dato clave que dejó su gira
San Juan se mostró en París como polo minero y energético, pero el verdadero desafío no está en las reuniones: la cifra que mueve todo y las condiciones que todavía faltan.
El gobernador Marcelo Orrego participó de la Argentina Week en París y expuso ante empresarios e inversores europeos el potencial minero y energético de San Juan. La visita volvió a poner a la provincia en el circuito internacional donde se definen inversiones que pueden marcar la economía de los próximos años.
Orrego integró la comitiva oficial impulsada por el Gobierno nacional, en un ámbito pensado para fortalecer los lazos económicos entre Argentina y Europa. Allí presentó las condiciones que ofrece la provincia: recursos naturales, proyectos en marcha y posibilidades de nuevas inversiones.
El encuentro con Glencore
Uno de los puntos salientes de la agenda fue la reunión con Glencore, una de las principales compañías mineras del mundo. El gobernador se encontró con el CEO global de la firma, Gary Nagle, y con el CEO de Glencore Argentina, Martín Pérez de Solay.
El diálogo con la empresa, que desarrolla proyectos mineros relevantes en el país, apunta a consolidar a San Juan como polo de producción de minerales estratégicos.
El cobre, en el centro de la escena
Ante los inversores, Orrego destacó las condiciones que, según planteó, atraviesa Argentina: estabilidad fiscal, seguridad jurídica, eliminación de restricciones cambiarias y el tratamiento de un nuevo régimen de inversiones.
En particular, puso el acento en el cobre, un mineral cuya importancia crece al ritmo de la electrificación, la electromovilidad y la transición energética mundial.
De la vidriera a los proyectos concretos
No se trata solo de exhibir recursos. El verdadero desafío comienza después de las presentaciones: transformar el interés internacional en proyectos concretos, empleos, proveedores locales y más oportunidades para los sanjuaninos.
La cifra de más de 35.000 millones de dólares en inversiones comprometidas da cuenta de la magnitud del proceso, pero también obliga a pensar en las condiciones necesarias para acompañarlo.
En ese punto aparece una cuestión decisiva: la infraestructura. Caminos, energía, conectividad, logística y financiamiento serán indispensables para que los proyectos puedan desarrollarse en los plazos que exige un mercado internacional cada vez más competitivo.
San Juan tiene recursos y proyectos, pero necesita también las herramientas para hacerlos viables.
El verdadero termómetro de la misión
La misión de París, por lo tanto, no debería medirse solo por la cantidad de reuniones realizadas o por la repercusión de una exposición. Su importancia real estará en la capacidad de convertir esa vidriera internacional en decisiones de inversión.
El mundo acelera su demanda de minerales y energía. San Juan tiene una oportunidad concreta. El desafío es estar preparado para aprovecharla.