Once ejes para cambiar Mendoza: el documento que ya mira la carrera por la Gobernación
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Once ejes para cambiar Mendoza: el documento que ya mira la carrera por la Gobernación

Once ejes, un banco de proyectos y una agencia de empleo: el documento que ya discuten los que quieren gobernar Mendoza. ¿Qué propone para el futuro de la provincia?

Luis Abrego y Gabriel Conte analizaron en Café 617 los Consensos Económicos para Mendoza, un documento con once ejes que propone una hoja de ruta para la competitividad, la inversión y el empleo, y que ya se perfila como insumo para los aspirantes a gobernar la provincia.

El trabajo, elaborado por un grupo de economistas, no se limita a la discusión fiscal: abarca infraestructura, financiamiento, información económica, exportaciones, empleo, agua y ambiente. Durante el repaso, los periodistas coincidieron en que el desafío es convertir esas propuestas en una agenda concreta para quienes tienen responsabilidades de gobierno o aspiran a conducir la provincia.

La conversación dejó una pregunta de fondo: cómo hace Mendoza para transformar sus recursos y capacidades en nuevas oportunidades de crecimiento. Para Abrego y Conte, uno de los problemas centrales es la dificultad para conectar la riqueza disponible con las inversiones, el empleo, la formación de trabajadores y las decisiones públicas necesarias para poner en marcha nuevos proyectos.

Los once ejes para discutir el futuro económico de Mendoza

Abrego enumeró los once componentes centrales del documento. El primero busca preservar el orden fiscal y avanzar hacia una segunda generación de reformas. El segundo coloca a la inversión privada como el principal motor de la próxima etapa económica.

El tercer eje propone establecer semáforos de competitividad para medir el llamado costo Mendoza. La iniciativa apunta a identificar qué factores provinciales encarecen la actividad económica y cuáles deben modificarse para mejorar las condiciones de inversión.

Conte puso especial atención en este punto y en la necesidad de producir información que hoy no está disponible. Según explicó, durante las reuniones preparatorias los economistas detectaron limitaciones en los métodos de recolección de datos y actividades nuevas que no aparecen contempladas en los formularios estadísticos.

La discusión alcanzó a la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE). Según el planteo que recuperó Conte, su función debería evolucionar para convertirse en una herramienta de orientación para las inversiones. La información no tendría que limitarse a describir lo que ocurrió, sino permitir identificar oportunidades, anticipar tendencias y reconocer obstáculos para el desarrollo.

El cuarto eje propone una política productiva para una economía de tres velocidades: actividades tradicionales, sectores novedosos y rubros con expectativas de expansión por los cambios del contexto nacional e internacional. El quinto plantea integrar esos nuevos motores con el resto de la economía, de manera que su crecimiento también genere oportunidades para las actividades existentes.

El sexto punto se concentra en la infraestructura estratégica y propone priorizar los proyectos antes de asignarles financiamiento. En ese sentido, los periodistas destacaron la importancia de contar con un banco de proyectos actualizado que permita determinar cuáles son las obras imprescindibles y cuáles pueden esperar.

El séptimo eje plantea ampliar el financiamiento productivo, incluyendo a pequeñas y medianas empresas y emprendedores. El octavo aborda el trabajo, el empleo y la empleabilidad, con especial atención a la protección de las personas durante las transformaciones del modelo económico.

El noveno propone fortalecer las exportaciones y la internacionalización de las empresas mendocinas. El décimo vuelve sobre la información económica y la necesidad de convertir los datos en inteligencia para tomar decisiones. Finalmente, el undécimo incorpora el agua y el ambiente como condiciones fundamentales para el desarrollo futuro de la provincia.

Reducir impuestos sin deteriorar los servicios públicos

Uno de los aspectos que Abrego destacó fue la necesidad de encontrar un equilibrio entre la eficiencia fiscal y la calidad de los servicios que presta el Estado. La reducción de la presión tributaria aparece como una condición para estimular la inversión, pero también plantea un interrogante sobre los recursos que necesita el sector público para cumplir sus funciones.

La ecuación, según el razonamiento expuesto en Café 617, requiere ampliar la actividad económica. Una provincia con más empresas, mayor producción y nuevos emprendimientos puede incrementar su recaudación sin depender exclusivamente de una mayor presión impositiva.

En ese sentido, Abrego recuperó una de las definiciones que surgieron durante la jornada: transformar al Estado en un vector de competitividad. Esto supone revisar las condiciones tributarias, mejorar la logística y generar infraestructura que permita reducir los costos de producir y comercializar desde Mendoza.

La logística apareció como una cuestión estratégica. Los periodistas mencionaron la posibilidad de desarrollar centros de distribución y nodos logísticos, entre ellos iniciativas vinculadas con la zona sur provincial y el corredor de la ruta 7. También señalaron la importancia de mejorar rutas, caminos y conexiones internacionales, incluido el paso hacia Chile.

Otro concepto que apareció en el repaso fue el de la marca Mendoza. La provincia ya cuenta con una identidad reconocida, pero el desafío consiste en fortalecerla para generar mayor valor y mejorar su posicionamiento productivo y comercial.

Competitividad, empleabilidad y eficiencia: el triángulo de Mendoza

Abrego identificó tres conceptos que, a su entender, resumen buena parte de los desafíos planteados por los economistas: competitividad, empleabilidad y eficiencia. Durante el programa los presentó como el «triángulo de Kessner», en referencia a una de las ideas que surgieron en las discusiones.

La combinación de esas tres dimensiones plantea una exigencia compleja: mejorar la capacidad de Mendoza para competir, evitar la pérdida de puestos de trabajo y lograr que los recursos públicos y privados se utilicen de manera eficiente.

El empleo ocupó un lugar destacado en la conversación. Conte planteó que uno de los problemas provinciales consiste en la desconexión entre la formación de las personas y las necesidades concretas de las empresas.

Como ejemplo, mencionó el impacto de los cambios demográficos sobre el sistema educativo. La reducción de la cantidad de niños puede modificar la demanda de docentes, mientras que la formación de nuevos profesionales continúa generando expectativas laborales que no necesariamente encontrarán correspondencia en la cantidad de cargos disponibles.

Frente a ese escenario, recuperó una propuesta concreta de los Consensos Económicos: crear una agencia de empleo con capacidad efectiva de decisión y coordinación. Su función sería vincular la demanda de las empresas con la oferta de trabajadores y organizar las capacitaciones necesarias para cubrir los perfiles requeridos.

Conte utilizó como ejemplo la eventual instalación de una empresa como Mercado Libre. Si una compañía necesita personal con determinadas habilidades para desarrollar una actividad en Mendoza, la provincia debería contar con mecanismos para formar y disponer de esos trabajadores. De lo contrario, la empresa podría buscar esos recursos humanos en Buenos Aires, Córdoba, Chile u otros mercados.

La propuesta apunta a superar la fragmentación entre las áreas de formación, educación y empleo, para que las necesidades del sector productivo puedan traducirse en oportunidades laborales concretas.

El banco de proyectos y la necesidad de anticiparse al futuro

Otro de los puntos que recibió atención fue la planificación de la infraestructura. Abrego destacó que Mendoza necesita un banco de proyectos actualizado para ordenar las prioridades y mejorar las posibilidades de conseguir financiamiento.

La idea consiste en estudiar las iniciativas antes de asignar recursos, identificar cuáles son estratégicas y preparar proyectos que puedan acceder a financiamiento internacional en mejores condiciones. El periodista vinculó este planteo con las necesidades de infraestructura básica, especialmente en materia de agua y saneamiento.

También puso el foco en la inteligencia económica como una herramienta para anticipar escenarios. No alcanza con disponer de estadísticas sobre la inflación, la producción o el empleo de meses anteriores. La provincia necesita información que permita proyectar qué actividades pueden crecer, dónde existen oportunidades y qué capacidades deberán desarrollarse.

En el análisis de Conte apareció una imagen para explicar la relación entre el Estado y el sector privado. El Estado representa el arco que debe tensarse y orientar la fuerza, mientras que el sector privado es la flecha que tiene que alcanzar el objetivo. La metáfora busca expresar que el sector público debe generar las condiciones para que las inversiones puedan concretarse.

La reconversión productiva y los obstáculos que enfrenta Mendoza

Conte amplió la discusión hacia algunos problemas estructurales que, según su interpretación, dificultan el aprovechamiento de las posibilidades económicas de la provincia.

Entre ellos mencionó la escasa creación de empresas privadas, las normas que pueden convertirse en obstáculos para abrir comercios y las tasas municipales que, a su criterio, deberían revisarse. También planteó la necesidad de discutir la reconversión de actividades tradicionales cuando las condiciones productivas cambian.

En ese contexto, puso como ejemplo la situación de las viñas y la discusión sobre la conveniencia de sostener determinadas explotaciones mediante subsidios o promover alternativas productivas. Se trata de una cuestión que, según contó, estuvo presente en las reuniones privadas de trabajo y que refleja las tensiones entre la protección de actividades históricas y la necesidad de adaptarse a nuevos escenarios.

El agua fue otro de los temas que mencionó. Conte cuestionó la fragmentación de su administración y planteó la necesidad de discutir una gestión integral del recurso, además de revisar el funcionamiento de los organismos vinculados con su distribución y control.

Estas observaciones forman parte de su lectura del debate y no deben confundirse con una enumeración literal de las propuestas del documento. Su planteo apunta a mostrar que los consensos económicos también abren discusiones sobre intereses sectoriales, regulaciones y decisiones que durante años condicionaron el desarrollo provincial.

Un documento abierto a los candidatos y a la discusión política

Uno de los tramos más políticos del programa estuvo relacionado con la participación de dirigentes y posibles candidatos a la Gobernación. Conte consideró que los Consensos Económicos representan un insumo de trabajo para cualquier persona que aspire a conducir Mendoza.

Durante la jornada participaron más de 100 referentes de distintos ámbitos, entre ellos el gobernador y representantes del sector empresario. En el repaso, los periodistas mencionaron a Ulpiano Suarez y Flor Destéfanis entre quienes ya habían manifestado públicamente sus intenciones de competir por la Gobernación.

Conte cuestionó la ausencia de dirigentes que aspiran a ese cargo y que habían sido invitados. A su entender, el documento ofrece una base de propuestas elaborada con aportes de economistas de distintas miradas y permite conocer problemas que un futuro gobernador deberá enfrentar.

La discusión también dejó una reflexión sobre la formación de los equipos de gobierno y la necesidad de que los candidatos conozcan la diversidad de asuntos que implica administrar una provincia. Abrego y Conte intercambiaron posiciones sobre cuánto debe saber quien llega a la Gobernación y qué papel pueden desempeñar los especialistas en la construcción de un programa de gestión.

Para Conte, además, muchos de los asuntos planteados durante la jornada terminarán formando parte de la agenda electoral de 2027, tanto en Mendoza como en el escenario nacional. La economía, la educación, el empleo y la capacidad de proyectar el desarrollo aparecen como cuestiones centrales de esa discusión.

El valor del debate y la construcción de consensos

Más allá de las propuestas específicas, uno de los aspectos que ambos periodistas destacaron fue la calidad del intercambio entre los participantes. Conte señaló que encontró discusiones fundamentadas, revisión de posiciones y disposición a modificar argumentos cuando aparecían datos o explicaciones que permitían observar un problema desde otra perspectiva.

En lugar de limitarse a defender posiciones previas, los grupos de trabajo discutieron indicadores, detectaron información insuficiente y plantearon la necesidad de construir nuevas herramientas de medición.

Esa dinámica fue uno de los elementos que Abrego y Conte consideraron más valiosos de la experiencia. El documento no aparece como una conclusión definitiva ni como un programa cerrado, sino como un punto de partida para ampliar la discusión y convertir los diagnósticos en decisiones.

Conte recuperó una metáfora utilizada por Martín Kerner durante la jornada: la presentación representaba la primera dosis de un tratamiento para Mendoza, no el final de un proceso. La continuidad del trabajo dependerá de que las propuestas sean discutidas, asumidas y traducidas en políticas concretas.

El desafío que deja el repaso de Café 617 es precisamente ese: lograr que los Consensos Económicos para Mendoza pasen del documento a la agenda pública, articulen al Estado con el sector privado y permitan transformar las oportunidades productivas de la provincia en inversiones, empleo y desarrollo.

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