Once años acompañando a niños con cáncer: la historia que moviliza a todo un barrio
Una mujer transformó la pérdida de su hijo en una fundación que hoy sostiene a cientos de familias. Este sábado, la maratón solidaria vuelve al Parque de la Democracia con una propuesta que busca repetir el respaldo de las ediciones anteriores.
La Fundación "Un Globo para Patu" ultima los detalles para una nueva edición de su maratón solidaria, una cita que ya se volvió costumbre en la ciudad y que este año promete repetir el respaldo de siempre.
La convocatoria será este sábado 26 de septiembre desde las 9 en el Parque de la Democracia, con una propuesta pensada para toda la familia y un objetivo que excede lo deportivo: visibilizar el cáncer infantil y reunir fondos para sostener las acciones que la organización desarrolla junto al servicio de Hemato-Oncología del Hospital Pediátrico Dr. Avelino Castelán.
Así lo confirmó Alicia Tea, integrante de la fundación, en declaraciones a CIUDAD TV. Se trata de la tercera edición de la Maratón Solidaria Familiar, una iniciativa que arrancó en 2024 y que se enmarca en el Mes de Concientización sobre el Cáncer Infantil.
"No se trata de una competencia, es participativa", aclaró Tea, y remarcó que el espíritu de la jornada es que cada persona se sume a su ritmo. Habrá tres categorías —Minis, Infantiles y General— y los participantes podrán caminar, trotar o correr. El recorrido más largo contempla una vuelta completa al Parque de la Democracia.
Las inscripciones tienen un valor simbólico: $2.000 para Minis, $3.000 para Infantiles y $5.000 para la categoría General. Quienes quieran anotarse pueden comunicarse al 362 423-8079 o a través de la cuenta de Instagram @ungloboparapatu.
Una historia que nació del dolor
Detrás de la maratón hay una historia que explica todo. La fundación trabaja desde hace 11 años junto al servicio de Hemato-Oncología del Hospital Pediátrico, acompañando a niños, adolescentes y sus familias durante los tratamientos.
El origen de la organización está ligado a la pérdida del hijo de Tea y a la decisión familiar de transformar ese dolor en una acción solidaria. El nombre surgió de una suelta de globos realizada en su memoria.
Más tarde, a partir de una iniciativa de los médicos del servicio de oncología y con la colaboración del hospital, se creó un espacio de juegos para los pacientes. Desde entonces, la fundación se ocupa de mantenerlo y de mejorar las condiciones para quienes deben permanecer allí durante sus tratamientos.
"Comprobamos que ellos puedan estar en un lugar más agradable hace también que todo sea menos doloroso", sostuvo Tea.
La tarea incluye la limpieza periódica de juguetes y mobiliario, la ambientación de consultorios y habitaciones y distintas mejoras en los espacios del servicio. Además, la fundación anticipó que trabaja en la ambientación de la sala de infusión, donde los niños y adolescentes reciben sus tratamientos.
Acompañar a las familias que llegan de lejos
La asistencia no termina en el hospital. La fundación también ayuda a las familias que llegan desde distintas localidades del Chaco y de otras provincias. Muchas veces arriban con un diagnóstico que desconocen o que requiere confirmación y deben quedarse en Resistencia con pocos recursos.
En esos casos, la organización las acompaña con elementos de higiene, ropa y otros artículos que puedan necesitar. También desarrollan acciones para cumplir los deseos de niños y adolescentes que atraviesan tratamientos complejos, y extienden su tarea al servicio de cuidados paliativos, donde buscan acompañar a los pacientes que transitan la última etapa de sus vidas y cumplir algunos de sus sueños.
"Respetamos mucho el tiempo que cada uno puede dar en el voluntariado. Entonces, cada uno va a aportar desde donde puede", explicó Tea.
Quienes quieran colaborar con donaciones pueden acercar pañales, especialmente de talles G, XG y XXG, destinados principalmente a adolescentes. En el caso de los juguetes, la fundación aclaró que deben ser nuevos y lavables.