Once allanamientos en el oeste de Rosario: el dato que apareció en las cámaras y complicó a los nueve detenidos
Once allanamientos en el oeste de Rosario terminaron con nueve detenidos y 26 celulares secuestrados. Pero lo que más llamó la atención de los investigadores fue lo que las cámaras del sistema Lince mostraron: un detalle en los movimientos de dos motociclistas que terminó de atar los cabos. ¿Qué descubrieron?
Nueve personas quedaron detenidas este miércoles tras una serie de once allanamientos en la zona oeste de Rosario, en el marco de una investigación por una banda dedicada al robo y comercialización de teléfonos celulares. Los procedimientos, que contaron con el respaldo de grupos tácticos, permitieron secuestrar 26 celulares, dos motos, un auto y miles de dólares y euros, según informaron voceros oficiales.
La investigación fue llevada adelante por la División Judicial de la Unidad Regional II y la Policía de Investigaciones (PDI), ambas dependientes del Ministerio de Justicia y Seguridad de Santa Fe. En el operativo se incautaron además nueve cascos, dos cajas con documentación, dos equipos de comunicación tipo handy, un dispositivo DVR, dos motocicletas Honda Wave, un vehículo Jeep, 490 euros y 1.290 dólares estadounidenses.
El sistema Lince, clave para atar los cabos
De acuerdo con las fuentes, las actuaciones se apoyaron en el sistema Lince, una herramienta de inteligencia artificial que permitió analizar imágenes de videovigilancia, reconstruir los desplazamientos de vehículos y detectar posibles conexiones entre distintos hechos delictivos.
Uno de los aportes más relevantes se produjo a partir de un arrebato ocurrido en agosto, en las inmediaciones de un hotel de calle San Lorenzo al 1400. El análisis de las cámaras permitió seguir los movimientos de dos motociclistas antes y después del robo, advertir cambios de vestimenta y establecer posibles desplazamientos coordinados hacia un inmueble de Amenábar al 3500.
Las ampliaciones del informe también identificaron un Citroen C4 Cactus y un vehículo similar a un Renault 9 en los recorridos analizados. Además, se detectó que ese mismo domicilio ya había sido mencionado en una investigación anterior por otro robo de celular ocurrido en abril. Esa información, sumada a tareas de campo y registros policiales, contribuyó a establecer posibles vínculos entre distintos hechos.
La maniobra de las denuncias falsas
Según la hipótesis investigativa, los involucrados habrían integrado una organización que cometía arrebatos utilizando motocicletas, con roles diferenciados: apoyo logístico, recepción de los teléfonos sustraídos y su posterior acondicionamiento y comercialización.
Una de las maniobras más llamativas consistía en recuperar las motos empleadas en los robos. Cuando los vehículos eran abandonados durante una fuga o secuestrados por la Policía, integrantes del grupo habrían presentado denuncias falsas por robo para simular que habían sido víctimas de la sustracción. De ese modo, buscaban solicitar su restitución ante la justicia y volver a utilizarlos para cometer delitos.
La investigación también permitió identificar un posible circuito de comercialización de los teléfonos robados, mediante actividades comerciales que habrían sido utilizadas para acondicionar y revender los dispositivos, además de canalizar el dinero obtenido a través de billeteras virtuales.
Los detenidos y los domicilios allanados
Entre los allanamientos con resultados positivos se encuentran los realizados en domicilios de Liniers al 3400, Camilo Aldao al 3900 y Matienzo al 2500. Durante los procedimientos fueron aprehendidas nueve personas: Kevin Javier G. (30), Ailén Rocío A. (28), Brian Miguel S. (33), Maira Belén B. (35), Lautaro Adrián J. (23), Lucas Uriel E. (24), Débora Jezabel A. (26), Jesús Cristian M. (43) y María Susana P. (41).
Las actuaciones continúan bajo la intervención del fiscal Carlos Covani, de la Unidad Fiscal Especial de Autores No Identificados del Ministerio Público de la Acusación (MPA).