Olvidó la mochila de su hijo en la vereda: lo que hizo la familia que la encontró la dejó sin palabras
Natalia difundió el pedido desesperada: la mochila de su hijo Tomás había quedado abandonada en la vereda. Lo que le contestaron cerca de la 1 de la madrugada la dejó sin palabras.
Natalia Saravia es la mamá de Tomás. En medio del apuro cotidiano, camino a la psicopedagoga, la mochila de su hijo quedó olvidada en la calle. Lo que parecía perdido para siempre volvió a sus manos gracias a la solidaridad de una familia del barrio Solís Pizarro.
"Agradeceré con el alma que me la devuelvan", había escrito Natalia en las redes y en El Tribuno. El mensaje tuvo un efecto casi inmediato: una señora del barrio Solís Pizarro la llamó cerca de la 1 de la madrugada para contarle que su marido había levantado la mochila de la vereda.
"Al revisarla para buscar a quién pertenecía, vieron los cuadernos, unos anteojos y la difusión de mi pedido fue tan grande que encontraron mi teléfono", relató la mamá de Tomás.
Qué había adentro de la mochila
Para cualquier otra persona no tenía valor: libros, cuadernos, un fichero y unos anteojos. Pero para Tomás era insustituible. Esa mochila la usa desde primer grado y su material educativo era todo lo que tenía.
Cuando Natalia revisó la cámara que apunta a la calle donde la mochila había quedado, vio al motociclista que se detenía y la levantaba. El nene rompió en llanto gritando "no, no, no".
"Es gente muy humilde y amorosa que vive en un barrio que tiene un comedor y merendero cerrado. Ellos están gestionando que lo abran de nuevo y me ofrecí para colaborar. Ojalá ellos también tengan suerte", contó Natalia sobre la familia que devolvió la mochila.
El reencuentro en el colegio
"Esta mañana lo dejé en el colegio a Tomi y fui a retirar la mochila del barrio Solís Pizarro. De ahí se la llevé al colegio y casi me muero cuando lo vi que se abrazó a la mochila y se largó a llorar", narró la mamá.
"Fue muy emocionante ver la solidaridad y la empatía de la gente con algo tan simple. Estamos muy felices y agradecidos", cerró.
Algunos lectores cuestionaron a Natalia por no revisar que la mochila estuviera en el auto. Pero como ella misma recordó, a veces es difícil ponerse en los zapatos de una mamá que trabaja adentro y afuera de la casa y atiende todas las necesidades de sus hijos. Hace unos días se viralizó el caso de un papá que llegó al vacunatorio sin la beba: se la había olvidado en la cuna. ¿Cómo criticar el olvido de una mochila en la vereda?