Una concesionaria de Río Cuarto prometía autos con "fácil financiación". Cuando los inspectores revisaron los contratos que firmaban los clientes, encontraron dos mecanismos que terminaron con la persiana abajo.
La Dirección de Defensa del Consumidor clausuró preventivamente la empresa Ángela Automotores SRL, en Río Cuarto, tras un operativo de fiscalización en el que se detectaron irregularidades en las prácticas comerciales y en los contratos que usaba para vender vehículos.
El organismo provincial intervino de oficio contra la firma, que publicitaba autos con una supuesta "fácil financiación", y dispuso el cese de la comercialización y el cierre del establecimiento.
Según se informó, las faltas detectadas son de gravedad y alcanzan tanto a la forma en que la concesionaria captaba clientes como a la letra chica de los documentos que les hacía firmar.
Planes de ahorro sin autorización
Uno de los puntos centrales de la inspección fue el hallazgo de contratos que se asemejan a planes de capitalización y ahorro, es decir, a los conocidos planes de ahorro para comprar un auto.
El problema es que esa modalidad no estaba autorizada por la autoridad nacional competente ni contaba con las garantías que se exigen para comercializar vehículos de esa manera, lo que dejaba a los usuarios sin respaldo frente a cualquier incumplimiento.
El otro mecanismo: contrato de mandato
En otros casos, los fiscalizadores constataron en el propio local la venta de vehículos bajo un supuesto contrato de mandato. A través de ese instrumento, la empresa se comprometía a conseguir el auto y a gestionar la financiación de su precio.
La modalidad, tal como se aplicaba, tampoco ofrecía certezas a quien firmaba.
Qué faltaba en los papeles
En ninguno de los dos esquemas los contratos detallaban ni informaban de manera adecuada cuestiones básicas: qué vehículo se iba a entregar, cuál era el precio efectivo, cómo se detallaba la forma de pago y en qué fecha o plazo se haría la entrega.
En cambio, los documentos se limitaban a predisponer la obligación del cliente de pagar las cuotas y la imposibilidad de recuperar ese dinero ante cualquier eventualidad.
Con ese cuadro, Defensa del Consumidor resolvió la clausura preventiva de Ángela Automotores SRL y la paralización de sus operaciones comerciales en la ciudad.