El índice que mide el pulso de la economía cordobesa volvió a dar negativo y esta vez el rojo se repartió por casi todos los sectores. Cuáles son los dos rubros que más complicaron el trimestre.
La actividad económica de Córdoba volvió a retroceder y el dato que más preocupa no es uno solo: ocho de los diez indicadores que se siguen para medir el pulso provincial cerraron en negativo durante el segundo trimestre de 2026.
Así lo refleja el Índice de Actividad Económica de Córdoba (IAEC), un relevamiento elaborado por el Instituto de Economía y Finanzas de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC).
Los números del trimestre
El informe consignó una contracción del 1,92% en la actividad económica en comparación con el trimestre inmediatamente anterior. Si la comparación se hace contra el mismo período del año pasado, la caída llega al 2,08%.
Son dos mediciones que apuntan en la misma dirección y que confirman que la desaceleración no es un episodio aislado.
Dónde se siente la retracción
El documento identifica varios frentes con dificultades concretas. La industrialización de girasol y de soja aparece entre los rubros más golpeados, al igual que los patentamientos de vehículos.
A esa lista se suman la recaudación del impuesto sobre los Ingresos Brutos y la demanda laboral, dos termómetros que impactan de lleno en las cuentas de la Provincia y en el empleo.
Un fenómeno que atraviesa a toda la economía
La conclusión central del relevamiento es que la retracción no se explica por el mal momento de un sector puntual. Por el contrario, el retroceso se extiende a lo largo de distintas actividades de la economía provincial.
Ese carácter transversal es lo que vuelve al dato más significativo: no se trata de una actividad que arrastra al resto, sino de un deterioro que se reparte entre varios frentes al mismo tiempo.