Obreros cavaron para ampliar una casa y se toparon con un tesoro romano de 1.800 años
Una excavación para ampliar una casa en Francia desenterró un secreto de 1.800 años. ¿Qué hacían allí más de 40.000 monedas romanas y por qué nunca las recuperaron?
Lo que parecía una simple obra de ampliación en una vivienda terminó revelando un secreto enterrado durante casi dos milenios. En la localidad francesa de Senon, región de Lorena, un equipo del Instituto Nacional de Investigaciones Arqueológicas Preventivas (INRAP) descubrió tres vasijas de cerámica con más de 40.000 monedas romanas que datan de entre los siglos III y IV d.C.
¿Cómo apareció el tesoro?
La excavación preventiva, realizada antes de la ampliación de una casa, dejó al descubierto restos de un antiguo asentamiento habitado desde la época gala hasta el siglo IV. Entre viviendas, caminos, hornos y canteras, los arqueólogos encontraron una zona residencial donde tres recipientes de cerámica estaban enterrados. Dos de ellos conservaban casi todo su contenido; el tercero apenas tenía tres monedas.
Las estimaciones indican que una vasija contenía entre 23.000 y 24.000 piezas, y la otra entre 18.000 y 19.000. En total, más de 40.000 monedas acuñadas entre finales del siglo III y comienzos del IV, muchas con las efigies de los emperadores Victorino, Tétrico I y Tétrico II, del Imperio Galo.
¿Un banco doméstico?
Aunque el hallazgo parece sacado de una película, los investigadores creen que no se trata de un tesoro escondido apresuradamente. La posición de las vasijas, en un lugar de fácil acceso, sugiere que fueron usadas durante años como una especie de “banco doméstico”, donde se guardaban y retiraban monedas de forma periódica.
El verdadero misterio es por qué nadie regresó a recuperarlas. Una hipótesis apunta a que el dinero estaba destinado al pago de soldados de una fortificación militar romana cercana. Además, se sabe que el asentamiento sufrió un gran incendio y, aunque se reconstruyó parcialmente, fue abandonado hacia mediados del siglo IV.
Desde entonces, las monedas permanecieron bajo tierra hasta que la obra de ampliación de una vivienda las trajo de vuelta a la luz.