Obesidad: el giro radical de la medicina que dejó de culpar a la voluntad

¿Crees que la obesidad es solo cuestión de voluntad? La ciencia revela que es una enfermedad crónica con causas biológicas. Conocé los nuevos tratamientos que están cambiando el paradigma.

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Obesidad: el giro radical de la medicina que dejó de culpar a la voluntad

Durante años, la conversación sobre la obesidad giró en torno a la balanza y la fuerza de voluntad. Pero la medicina cambió el enfoque: ahora habla de biología, hormonas y enfermedades crónicas. Los números globales son escalofriantes: 2.500 millones de adultos con sobrepeso y casi 890 millones con obesidad en 2022, según la OMS. En Argentina, el 61,6% de los adultos tiene exceso de peso, según la última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo.

¿Qué hay detrás del peso?

Los especialistas advierten que el verdadero problema no está en el espejo, sino en el laboratorio. Los indicadores clave son la glucosa en sangre, la presión arterial, los triglicéridos, el colesterol HDL y el perímetro de cintura. Cuando varios de estos valores se alteran juntos, aparece el síndrome metabólico, que multiplica el riesgo de diabetes tipo 2 y enfermedades cardíacas.

“La primera decisión que marca la diferencia es iniciar la conversación con el médico. No se trata solo de bajar de peso, sino de entender la salud metabólica, evaluar riesgos y construir un plan realista con seguimiento a largo plazo”, explicó el Dr. Javier Hermida, director médico de Adium Argentina.

El estigma que aleja del consultorio

La OMS documentó que el estigma por peso es una barrera concreta para buscar atención médica. Cuando alguien escucha durante años que “si quisiera, podría”, termina evitando al médico y cayendo en soluciones mágicas. “Abordar la obesidad con respeto, sin estereotipos y con base en evidencia no es un juicio moral. Es una enfermedad que pide diagnóstico y plan”, señalan los organismos internacionales.

Nuevos fármacos con aval científico

El tratamiento combina alimentación, actividad física, apoyo conductual y, cuando corresponde, fármacos. La OMS publicó su primera guía global sobre terapias basadas en incretinas, como la tirzepatida, que actúa sobre los receptores GIP y GLP-1. En ensayos clínicos, mostró reducciones de peso de hasta el 26%, además de mejorar la presión arterial, el colesterol y la glucemia.

“Los nuevos fármacos dan una respuesta seria, segura y eficaz para el tratamiento de la obesidad, el sobrepeso y la diabetes. La tirzepatida, por su acción dual, es más potente y previene el paso de prediabetes a diabetes”, afirmó la Dra. Pilar Quevedo, jefa de Nutrición Clínica del Hospital de Clínicas.

Sin embargo, no son soluciones mágicas. “Requieren evaluación clínica, seguimiento y un abordaje integral. Hablar en serio es volver a la medicina: decisiones informadas junto al equipo de salud”, remarcó Hermida. La puerta de entrada sigue siendo el médico.

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